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EL TABACO EN LA SALUD
TABACO Y SOCIEDAD
Para empezar, 1/3 de la población mundial adulta fuma, esto supone un 1,1 billones de personas (de las cuales 200 millones son mujeres). En porcentajes tenemos que hablar de un 47% de la población masculina es fumadora, mientras que la femenina lo es en un 12%. En países en desarrollo los porcentajes se establecen en el 48% en hombres y un 7% en mujeres, mientras que en los países desarrollados un 42% de los hombres son fumadores y en las mujeres un 24%.
Cada año el tabaco causa 3,5 millones de muertes en el mundo, que suponen más de 10.000 muertos al día y a la vez, es la causa de la muerte de un adulto de cada diez que mueren en el mundo. Las predicciones son que en el año 2020 el tabaco causará en el mundo más de 10 millones de muertes al año, siendo la causa de muerte de 7 de cada diez adultos que mueren, llegando a causar más muertes que el SIDA, tuberculosis, accidentes de tráfico, muertes de nacimiento, suicidio y homicidios juntos.
TABACO Y PROBLEMAS DE SALUD
El consumo de tabaco puede provocar un cuadro de intoxicación aguda, aunque sólo se presenta en las personas que empiezan a fumar de forma brusca e intensa. Esta intoxicación aguda se debe a la nicotina y al monóxido de carbono básicamente. Se caracteriza por un malestar general, con la cara pálida, taquicardia, sudación fría, vértigo, mareos, náuseas y vómitos.
El consumo continuado de tabaco causa, por culpa de los componentes del humo, una serie de alteraciones en diversos órganos.
La constitución del fumador, la edad en la que empezó a fumar, su intensidad, el tiempo que lleva fumando, las características del tabaco, la forma de fumar,... hacen variar la aparición de estas enfermedades.
Se dice que el tabaco causa estas enfermedades cuando vemos que el grado de incidencia en ésta es significativamente mayor en los fumadores que en los no fumadores.
«Las molestias y peligros de la nicotina son:
palpitaciones, hipertensión o hipotensión, cefalea, vértigos, temblor, amnesia, inapetencia, gastritis crónica, generalmente con tendencia a la diarrea al estreñimiento o a los vómitos matutinos, a veces pérdidas de peso, bronquitis crónica,,etc....
La esperanza de vida de un fumador es más pequeña que la de un no fumador.
«Un fumador medio de 15 cigarrillos al día de treinta años de edad debe esperar perder unos 5,5 años de vida. Según estos cálculos y estimando una esperanza de vida de 70 años cada cigarrillo fumado supondría quemar cerca de 12 minutos de vida» .
Actualmente se cree que el 90% de todas las muertes por cáncer de pulmón son causadas por el tabaco.
La probabilidad del fumador de contraer cáncer es diferente en función de su constitución física y de otros aspectos relacionados con el estilo de vida, como por ejemplo: precocidad en la iniciación del tabaquismo, apurar los cigarrillos, el número de veces que se aspira el humo por cigarrillo, el tiempo utilizado en fumarlo, el tiempo que se mantiene en la boca, encender cigarros por segunda vez, fumar cigarros sin filtro,... Un fumador pasivo no está libre de este peligro ya que hay estudios que demuestran que si se está expuesto durante una hora al humo de tabaco puede llegar a inhalarse una cantidad equivalente al consumo de dos o tres cigarros, dependiendo de la cantidad de humo ambiental y de la ventilación local.
El tabaco no sólo provoca cáncer. También provoca problemas tanto de respiración, como digestivos y cardiovasculares.
El 75% de las muertes por bronquitis crónica son causadas por el tabaco, mientras que en las enfermedades cardiovasculares nos encontramos con un 25%.
De las 4000 sustancias que se han aislado del humo del tabaco, las más nocivas por lo que se refiere a las enfermedades cardiovasculares son la nicotina (hace aumentar la frecuencia cardiaca y como consecuencia la demanda de oxígeno), el monóxido de carbono (se une con la hemoglobina de la sangre provocando que la sangre pueda absorber menos oxígeno ya que donde habría de ir ya está ocupado por el monóxido de carbono) y el cadmio.
Además de todas estas enfermedades, el tabaco tiene más efectos nocivos para la salud humana como por ejemplo: aceleración del tránsito intestinal (de aquí que el hecho de fumar haga adelgazar), más facilidad de contraer enfermedades de los dientes , trastornos visuales (falta de vitamina B12 y efecto sobre el nervio óptico), complicaciones en otras enfermedades, provoca debilitamiento de las defensas inmunológicas, problemas en la forma física, esterilidad más elevada en mujeres fumadoras a la vez que quedan estériles antes.
En las mujeres embarazadas, el tabaquismo provoca que el niño nazca con unas dimensiones más pequeñas que las esperadas (hay una relación entre el nº de cigarros que se fuman durante la gestación y la acentuación de este fenómeno; debe decirse que el tabaquismo anterior a la gestación no tiene influencia en este hecho, es decir, si durante el embarazo la mujer deja de fumar el niño no sufrirá desarrollo anormal), este hecho es causado por una lentificación del crecimiento en el útero de la madre; fumar también aumenta la probabilidad de una aborto natural; el tabaco también causa nacimientos prematuros a causa de la descomposición de la placenta.