F11: Pantalla completa

La Medusa petrificaba con su mirada. Perseo pudo evitarlo viéndola reflejada en el escudo que le regaló Atenea. Después la diosa colocó la cabeza de la Medusa en su coraza, en la égida.

   
         

Los erotes juguetones y la diosa que corona a Perseo glorifican la historia de amor.    Rubens realiza su típico cuadro barroco, abigarrado, dinámico, naturalista en la representación de los cuerpos, incluido el del caballo Pegaso.

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