F11:  Pantalla completa

 

Hera, caracterizada con su corona y su pavo real, recibe de Hermes la cabeza de Argos, el guardián de cien ojos encargado de vigilar a Io para que no se relacionara con Zeus. Los ojos de Argos los colocó Hera en las plumas de su pavo real.

El erotismo del rococó no puede dejar de mostrarnos los pechos de la diosa.

 

 

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