No sigamos venerando el yugo del colonialismo
P. Luis Barrios
A mi me parece que no existe un enigma político, o como diría mi abuela Doña Bárbara, un culipandeo pancista, mas intrigante que la política de mi adorada patria Puerto Rico. Ya comenzó la nueva campaña política y seguimos con los mismos problemas. De aquí el que me atreva también a decir -y esto sin temor a equivocarme- que la frase dicha por Don Luis Muñoz Marín -un verdadero camaleón político- que la independencia está a la vuelta de la esquina es una de las más célebres frases del folklore gubernativo puertorriqueño. Tengo que confesar que lo dicho por Don Luis todavía me mantiene en una constante preocupación la cual se manifiesta -y esto aunque esté en mis oraciones diarias o buscando el sueño- flotando con dos preguntas en mi mente. La primera es para quienes siguen buscando; ¿en dónde coños está la esquina? La segunda para quienes ya encontraron; ¿en dónde coñazo termina esta esquina?
Por supuesto, que no se nos olvide que este invento de oportunismo político del muñocismo solo sirvió para justificar que el Partido Popular Democrático (PPD) no llevara la petición de la independencia para Puerto Rico en su plataforma del 1940. Para el colmo la cola se hace mucho mas larga ya que la gobernadora de turno colonial, Sila Calderón, ni el nuevo aspirante a la gobernación Aníbal Acevedo Vilá estuvieron o están interesados/as en resolver este enigma político. A la verdad que es doloroso para la gente del partido popular reconocer de una vez y por todas que mas allá de que el estadolibrismo es una fórmula colonial también es una fórmula inconclusa.
O sea, ni reconocen ni mucho menos se definen. Prefieren continuar en su punto medio del neuroticismo político que solo deja la ambigüedad. Por otro lado, también tenemos la realidad del Partido Nuevo Progresista (PNP) -quienes más allá de las chabacanerías entre Peter Reselló y Charlie Pesquera- juran y perjuran que con la estadidad para Puerto Rico tienen la fórmula de la definición política. Por supuesto la esquina colonialista de estas personas tiene un cruce de letreros de esos que encontramos en las esquinas de la ciudad de Nueva York; "one way" con "one way", o sea, que van en una sola dirección ya que si rebuscamos con detenimiento no nos costará trabajo reconocer que la máxima expresión del colonialismo para Puerto Rico lo es la estadidad que el PNP promueve. ¿Por qué? Sería el resultado de la subordinación de los pocos poderes políticos y económicos que actualmente tenemos bajo el ELA, la desaparición de la cultura puertorriqueña, el ocaso del idioma español y el convertirnos en ciudadanos/as de segunda categoría, o lo que aquí en los Estados Unidos llaman "minorities". Si no me cree pregúntele a quiénes estamos viviendo la estadidad porque estamos resistiendo desde las entrañas del monstruo.
Pregúntele también a las comunidades originarias (Native Americas) y a la Comunidades Negras (African Americans) sobre el trato que recibieron y siguen recibiendo como ciudadanos/as excluidos/as y oprimidos/as. Y por supuesto, examine con cuidado el disparatado experimento hawaiano al convertirse en un estado y su nuevo movimiento de independencia. Entre otras cosas no se me puede quedar el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) quien sufre de miopía política y sigue creyendo que son la voz de la esperanza del independentismo puertorriqueño. Que quede claro, yo si creo que son unas de las voces, pero no la voz de ese independentismo. De todas maneras, el PIP sigue con su tesis política de que es necesario destruir al PPD para que son afiliados/as salgan corriendo hacia el PIP porque estas/os jamás se convertirían en estadistas. De aquí algunas de sus alianzas con el PNP de ambos atacar al PPD porque ambos partidos predican las únicas dos formulas de definición del estatus, estadidad o independencia. Me reintegro en lo dicho anteriormente que la estadidad es la máxima expresión del colonialismo, por lo tanto sostengo que la única definición del estatus lo es la independencia para Puerto Rico.
A mi me parece que se hace necesario que tanto el PIP como los/as independentistas no afiliados/as- y aquí yo me incluyo- nos preguntemos seriamente, ¿quiénes son los/as enemigos/as de la independencia? En la búsqueda de enemigos/as en mas allá de atacar las plataforma políticas del PPD o del PNP yo preferiría comenzar por reconocer que los/as llamados/as independentistas mediocres, oportunistas, pancistas, blandengues, esos/as para quienes la independencia es solo una moda son los/as enemigos/as de la independencia. Estas son las personas que han cumplido la profecía dicha por uno de los padres de la patria, Don Pedro Albizu Campos; "un pueblo que pierde la fuerza necesaria para sacudirse un yugo, acaba por venerarlo". Esas/os independentistas bocabajo, quienes se han montado en el camión del conveniencia y el interés han terminado por venerar el yugo del colonialismo. O sea, lo que estoy diciendo es que tenemos una serie de engendros políticos que dicen ser independentistas pero tienen el endiablado problema que no creen que la independencia para Puerto Rico sea posible. Hay que trabajar con este pueblo.
Me parece también importantísimo el aclarar que la tesis de que los/as independentistas votan por el PPD para frenar la estadidad es ambigua. A mi parece que la tesis de la neurosis Boricua de pájaro en mano y no cien volando hace mas sentido para explicar este fenómeno del voto de los melones (verde por fuera y rojo por dentro). Hay que reconocer que la estadidad y la independencia son dos realidades completamente nuevas para el pueblo Boricua en donde mucha gente no tiene claro lo que viene. De aquí el que el manejo del miedo a lo desconocido sea una motivación para seguir votando por la ambigüedad. Que quede claro, votar por el PNP no es votar por la estadidad es seguir votando por el estadolibrismo. A mi me parece que se hace necesario el ayudar al pueblo a que se defina, este es el descolonizamiento psicológico y es a la misma parte de mi tesis para poder avanzar la independencia. Mientras el pueblo puertorriqueño siga creyendo que no es posible la independencia, la misma no es posible. De aquí el que el liderato debe de entender que para predicar y practicar este independentismo usted debe creerlo.
No quiero finalizar sin antes dejar claro que soy partidario de una Asamblea Constituyente en la cual el pueblo de Puerto Rico defina su estatus político. Esta constituyente no debe de ser controlada por los partidos políticos sino por el pueblo, o sea, una Asamblea Constitucional en donde el pueblo de Puerto Rico defina las relaciones políticas con Estados Unidos. Eso si, el pueblo de Puerto Rico que reside en los Estados Unidos- y aquí yo me cuento- tiene que ser parte de esta decisión. No se crea que nos van a dejar fuera de este bailoteo patriótico. Aquí bailamos todos/as o rompemos la radiola. Mi racional es que quienes estamos aquí estamos viviendo la estadidad y podemos hablar de lo que es ser ciudadanos/as de segunda categoría o el ser catalogadas/os como "minorities". Paz con justicia.
* Iglesia San Romero de Las Americas
New York, New York
21 de agosto de 2003