Usurpación
Elio Rodríguez-Figueroa
Como se sabe, los españoles nos tratan de "gandules aplatanados". No especifican el "por qué" esa identidad tiene una razón de ser: ella es el no trabajar y ser explotado por quienes lo vienen haciendo desde hace cinco largos siglos.
Nuestros campesinos, nuestros labriegos, son trabajadores como ningún otro en el "planeta". Lo mismo le ocurre al resto de nuestra gente; los pastores, los pescadores, o sea cual fuera su trabajo, nunca soportaron el ser servidores de los que siempre fueron poco aseados, abusadores y oportunistas. La prueba está en las hermanas tierras de América o en cualquier otra tierra donde no son humillados como siervos o servidores. Siempre han querido desraizarnos, borrar lo nuestro de antes de su execrable conquista. Quieren, y hoy más que nunca, borrarnos del mapa; intentan por todos los medios desfigurar, distorsionar lo nuestro: el pasado, el presente y crearnos un futuro a su imagen y, desgraciadamente, a su semejanza. Como siempre, buscan pervertir nuestra verdad y lo más sagrado de lo nuestro. No nos respetan; fundamentalmente nos menosprecian, quieren desconcienzarnos de nuestro vivir en el tiempo. Quieren que asumamos sus patrañas históricas e impedir la retoma por nuestro pueblo de nuestras raíces. Quieren impedir la "acción" hacia la cual nuestro pueblo inevitablemente tendrá que asumir para liberarse.
Un compañero, Antonio Cubillo, ha denunciado, lo que otros también han evidenciado, un hecho que, por su transcendencia en el mal llamado Parlamento canario, nos impone una humillación más. Parece ser que no hay un canario digno de ser presidente del tal parlamento; claro que no ofende quien quiere, pero sí quien puede. Y esta vez, para vergüenza de nuestra mediocre y corrupta clase política, sí pueden. Ellos son los conquistadores, y los canarios a callar. Tendremos un tal Sr. Matos, cuyo mérito es haberse casado con una de nuestras mujeres. Esto ya se hace hábito, se casan con una canaria y tienen carta de ciudadanía de la tierra que amordazan y expolian.
Como colofón, en un programa de televisión se intenta descalificar a Cubillo, tildándolo como racista y xenófobo. Es decir, que rechazar tamaña intromisión no es un acto de coraje y dignidad para los tales sujetos al servicio de quienes nos oprimen. Todos ellos pertenecen a los sectores más españolizantes, entre los cuales, un militante del denominado PXXE, como ya lo denunciaba en otros artículos, lo que fue un partido digno y que dejó de ser "obrero" y socialista. Estos señores olvidan que para ser canario no basta con unirse a una canaria, ni tener hijos canarios; ella y sus hijos sí lo tienen, y deseamos que distingan lo nuestro de quienes nos sometieron y luchen y trabajen por recuperar la dignidad arrebatada. ¡Cada cosa en su sitio!. Si vienen a esta tierra, respeten, no hagan lo que hicieron sus antepasados: irrespetar y humillar. Y a ti, Cubillo, no olvides lo que les debes....
Hay, incluso, en esa clase política y sus partidos, gente de seguro más cualificada que el Sr. Matos, torpe y trepador, que no sabe cual es su sitio en esta tierra nuestra, y que nunca será de quienes nos invadieron. Si son honestos, ayuden, pero no se entrometan, asúmanlo; no los queremos, nuestro pueblo no los quieren y nunca lo hará, ni a Uds. ni a los sometidos por un plato de lentejas. Nos expolian nuestras riquezas y, en el colmo de las mentiras, dicen que nos ayudan. Sí, a mejor expoliarnos. Cierto que hay canarios h de p, pero, al fin y al cabo, son "nuestros h de p. Esta es una reflexión popular y muy vulgar, pero que entraña bastante de lo que debe ser nuestro y lo que es ajeno.
La Coca está llena de militantes de buena fe y de dirigentes "vende patrias", y también de otros que, si no compartimos lo que llamaremos "oportunismo político", tienen al menos amor a su tierra y se distancian de aquellos que, como se suele decir, "venden hasta su madre".
Todo país que lucha por su independencia sabe que sus raíces y la fortaleza de la misma serán las bases para su liberación. Castilla intentó arrasarnos, pero aquí estamos. No somos el mismo pueblo guanche de antes de la conquista, pero sí tenemos sus raíces. Y esto lo demuestran científicos como Fichs, Falkenburgen, Fusté, Rozing y, reciente, en 1975, I Swidetzky y sus aseveraciones antropológicas. La nueva población canaria tiene también sus "alzados" por miles; somos, unos sí y otros no, descendientes de un conglomerado multiétnico: portugueses, germanos, castellanos, bereberes, judíos, irlandeses..... Ello deja claro nuestra identidad diferente, nuestro mestizaje similar al de tantos otros pueblos colonizados, y que, pese a todo lo que han querido imponernos con crueldad y malas artes, somos "nosotros", no somos españoles. Las encuestas están ahí. Sólo un 3% se consideran españoles, un 6% tan canarios como españoles y el resto se sienten sólo CANARIOS. Y si éstos, los españoles, respetan lo que dicen "defender", justicia y democracia, lo justo es "negociar" y no obligarnos a derramar la sangre, lo que no queremos. Ellos siempre han buscado ese camino violento y cruel; pero más vale prevenir que curar, y para ello el camino es "Unidades de Tagoror, camino de la Independencia.