Sometidos pero no vencidos
Elio Rodríguez-Figueroa
Las esperanzas de Canarias son constantemente abofeteadas. Lo son por los colonialistas y lo son por aquellos canarios renegados de su tierra, al servicio de los españoles. También lo son por cuatro eruditos que prestan un pobre servicio dispensando sus criterios, como bien decía el marxista Lenin, en su "enfermedad del comunismo", cuando se refería al izquierdismo como lo hicieron, los Orwell y sus amigos del POUM mientras nosotros combatíamos al fascismo en Aragón y ellos hacían su inconsecuente revolución bien instalados en Barcelona, como antes lo intentaron los muchachos de rojo y negro y su Columna de Hierro, en Valencia retaguardia, mientras aguantábamos las balas nazi-falangistas en el frente de Madrid.
Aquí quieren los troskistas, y otros ilusos, soportar el colonialismo antes que liberar a Canarias si ello debe pasar por una lógica alianza para abrir camino. Sean Uds. realmente capaces de analizar la realidad, no podremos hacer otra revolución que aquella que sea propiciada por el triunfo del movimiento antiimperialista, léase antiglobalización. Aprendamos a jugar las cartas de nuestras posibilidades por los únicos caminos que nos llevan a la Independencia; déjense de masturbarse estos intelectuales de bares, cafés y botellas de tinto. Nunca vi, y desespero de verlos, ninguno que diera la cara frente al poder que oprime a este pueblo. Organicen, si son capaces, colaboren, no busquen protagonismo. Hagamos uso de la cuestión ideológica buscando lo que pueda unirnos en la estrategia, supongo, por todos deseada, y tengamos tácticas adecuadas, fuera ello en los mínimos. Primero la liberación del territorio nacional, abolir el colonialismo y crear realmente una democracia donde los beneficios sean para todos, donde haya objetivos que sean irrenunciables para los que luchamos por la liberación social; justicia social que englobe un justo reparto de las riquezas creadas por el conjunto de nuestro pueblo.
Lo que es ilusorio es no asumir nuestras realidades. Primero las estructuras en que se asienta nuestra economía, infelizmente sustentadas en bases frágiles y que nos hacen más dependientes de lo deseado. La causa de ello es la explotación impiadosa por parte española y torpe para el desarrollo por parte de los "Gobiernos canarios" del propio sistema imperante, sea el capitalismo en desarrollo, cuya dinámica y líneas de posibles, nunca ha tenido cuenta que para crecer hay que absorber la concurrencia, en este caso, el capitalismo colonial, que hasta hoy ha conseguido el control y canalización de todos, o casi todos, los recursos fiduciarios a través de Bancos y Compañías de seguros, como la tributación de las grandes bolsas de riqueza directamente a Madrid en vez de que repercuta en quienes los produce y legítimos dueños: Canarias y su pueblo.
Es necesario que nuestros capitalistas canarios asuman entre dos opciones: o ser explotados colonialmente, o crear y enfrentarse con quienes, por razones inherentes al sistema, son sus enemigos naturales; los capitales españoles y sus instrumentos de absorción de nuestras riquezas aquí creadas. Es pues hora de marginar los infantilismos de una izquierda que en la guerra civil española nos llevó a perderla. Sólo los comunistas fuimos consecuentes e impedimos una temprana derrota. De no haber sido traicionados y obligados a mantener la lucha en la vanguardia contra Franco, Alemanes e Italianos, al tiempo que en la retaguardia debiéramos combatir la VI
columna y a un izquierdismo más que absurdo y que, consciente o inconscientemente, ayudaba con los timoratos y su socialdemocracia a hacer imposible el evitar el triunfo fascista. Sólo unos meses más hubiera obligado a las "democracias" occidentales a levantar el bloqueo y de seguro el giro hubiera sido otro para la República y la cobarde Europa.También conviene recordar que la posterior lucha antifranquista fue dirigida por los comunistas hasta la vil traición de Carrillo y sus cómplices, apoyados en un antisovietismo visceral y colaborador con el imperialismo, que nos ha llevado a la actual globalización y al desenmascaramiento de lo que es habitual en ellos: las guerras de conquista y paulatina desaparición de las conquistas en el terreno social.
Sólo hay un camino: hacer comprender a nuestro pueblo, a la sociedad en su conjunto y a sus intereses, que lo que frena nuestras posibilidades de liberación es la falta de no asumir dónde están los intereses de Canarias y quienes lo producen; ello es, el poder colonial y la pinza económico-financiera. Y esto atañe a todas las capas sociales, desde el capital emergente hasta la clase trabajadora creadora básicamente de la riqueza. Supeditar la Independencia a la consecución de la revolución social es una quimera o, peor aún, es traicionar a Canarias y prolongar el colonialismo por 50 años más. Sólo la concienciación de los intereses involucrados frente a los intereses coloniales y sus marionetas y esbirros canarios, como son los partidos españolistas y los sectores pos franquistas enquistados en ATI y sus adláteres en otras islas; sólo enfrentando su corrupción y oportunismo miserable podrá Canarias emprender el camino de su liberación.
En esta lucha no podemos ni debemos marginar los intereses propios de la lucha de clases, pero, y este es, en mayúsculas, "se imponen prioridades." La historia está ahí, no hacer un análisis correcto nos llevará a plantear tácticas equivocadas, y lo que no podemos ni debemos es errar en las tácticas adecuadas para el triunfo de nuestra estrategia: la Independencia.
Las bases de nuestra victoria son organizar las Unidades de Tagoror, eliminando todo sectarismo y creando las bases para una Resistencia Pasiva que los obligue a asumir la única legalidad posible, y ella es, el dejar un territorio que, vilmente y con deshonor, invadieron violando las reglas de lo que dicen defender, la convivencia democrática y el respeto por lo derechos humanos y las leyes internacionales.
Tenemos que aceptar nuestras posibilidades y nuestras fuerzas en el ámbito planetario, lo demás sería creernos lo que no somos, "el ombligo del planeta". Dependemos para cambios profundos de lo que ocurra en el plano internacional. A nuestro alcance y con las herramientas adecuadas, lo que es posible es expulsar al invasor que nos ha sometido pero no vencido.
Denunciar, por todos los medios a nuestro alcance, las constantes y cínicas patrañas que inundan las páginas de esos diarios al servicio de los ocupantes; esto vale para la radio y la televisión, cuya capacidad de mentir o distorsionar no tiene parangón. Además son torpes en sus mentiras, nos dicen que ha mejorado la vida de los canarios, lo que no nos dicen de que canarios. Ha aumentado nuestras riquezas, cierto es, pero lo que no dicen es como se reparten. Y lo que si afirmamos, con rotundidad, es que cada día hay más ricos aún más ricos, y más pobres aún más miserables de lo que ya son; el foso es cada vez más profundo, esta es la verdad y sólo ésta.
Si tienen alma de siervos hora es ya de romper las cadenas, las del colonialismo y las de la doble explotación. Resistencia Pasiva hasta que no se pueda más; UNIDADES DE TAGOROR CAMINO DE LA INDEPENDENCIA.