EL IMPERIALISMO ES SIEMPRE EL MISMO
Camilo Estrada Luviano
El imperialismo como fase superior del capitalismo es, en esencia, siempre el mismo. Si se ven cambios en las actitudes de las potencias imperialistas es, obviamente, porque la evolución del mundo nunca se detiene y las situaciones económicas de cada país también van cambiando aceleradamente en esta fase. Es así porque el capital que no perciba ganancias es una estupidez que no puede existir.
El capitalismo es un modo de producción que implica la existencia de determinado tipo de relaciones de producción que, antes que nada, a unos los haga propietarios de los medios de producción y, en el otro extremo, se encuentren los desposeídos de todo. Claro está que entre ambos extremos, en toda sociedad, existe toda una escala cuantitativa que va de lo menos a lo más o viceversa, lo que nos da un cuadro sociológico bastante complejo, máxime si le agregamos el hecho de que la ideología dominante es la de la clase dominante, la burguesía.
En el plano de la producción, son los trabajadores los que materializan trabajo en las mercancías por ellos producidas, trabajo que al no serle pagado por el patrón, éste se embolsa eso que llama ganancia y que para él es el remante que obtiene después de haber recuperado lo invertido, como si cayera del cielo o lo obtuviera de los compradores, cosa totalmente falsa, porque ese productor antes de ser vendedor fue comprador y entonces, por esto, a él ya le habrían arrebatado ese remanente que él felizmente tiene en la mano.
Esa ganancia se reinvierte obteniendo con ello nuevamente más ganancias y así constantemente hasta que los que logran estar en la punta de la competencia entre capitalistas son lo que más crecen y engullen a los capitalistas con menores posibilidades de explotar a "sus obreros". Si esto lo vemos dentro de un solo país, veremos que llegará, sin falta, primero, el momento en que se produzca más de lo que se pueda vender en el país del que se trate y los capitalistas de ese país buscarán la forma de exportar este excedente relativo de mercancías a otros países; luego, ya no sólo se producirá más de lo que en "su" mercado pueda realizarse, sino que también tendrán tal cantidad de dinero que no tengan en qué invertir en su propio país, y buscarán la forma de exportar este excedente relativo de capital a otros países.
Esto fue lo que provocó tanto la primera como las segunda guerras mundiales por el reparto del mundo, es decir, de los mercados del mundo, entre las potencias imperialistas. Y fue guerra entre coaliciones de países porque la guerra de todos contra todos hubiera sido el fin de todos. Cada gobierno pudo movilizar a sus pueblos porque, no olvidemos, que la ideología dominante es la de a clase dominante y en ambas guerras la clase dominante fue la de los capitalistas.
En la Primera Guerra Mundial, el pueblo ruso hizo su propia revolución y, dirigidos por los bolcheviques, se salieron de ella, firmaron la paz unilateralmente con Alemania y siguieron camino diferente al de los otros contendientes. A raíz de ello surgió la URSS. En la Segunda Guerra Mundial, los países imperialistas esperaron hasta el último momento que los nazis atacaran y acabaran con la Unión Soviética, pero Hitler bombardeó Londres primero lo que hizo que el gobierno usano se involucrara de lleno en ella ayudando a la Gran Bretaña. Hitler después invadió la URSS y así se formó la alianza de EE.UU., Inglaterra y la URSS.
En mayo de 1945 los soviéticos tomaron Berlín, lo que puso fin a esta carnicería. Los triunfadores se dividieron el mundo entre los tres y empieza la así llamada Guerra Fría, la guerra por medios no bélicos de las potencias imperialistas contra la URSS y los países de democracias populares, guerra cuyo vencedor fue el imperialismo, y a partir de ese momento la potencia hegemónica fue el gobierno yanqui. Pero a la fecha existen contradicciones entre los países capitalistas más desarrollados, mas esas son más "desacuerdos" que contradicciones. Los une el mismo objetivo, la obtención de ganancias.
Sin embargo, los "desacuerdos" siempre existen y seguirán existiendo, porque ellos son por el control ya no sólo de mercados, sino también de lugares donde invertir, porque ya "prestaron" bastante y éstas deudas externas, que más que externas son eternas, han facilitado a los acreedores que estén, como las sanguijuelas, insaciablemente desangrando a los deudores. Ahora "necesitan" seguir ganando con otros métodos.
Sin embargo, si de ganar se trata, entonces, todos los imperialistas se dan la mano y se apoyan unos a otros. Ejemplo repugnante de esto es la deuda externa que Iraq tenía y que después de la criminal invasión y ocupación, -contra viento y marea-, por los yanquis, este gobierno usense tenía que pagarla puesto que él, cual vil colonialista, lo había ocupado. Pero si Bush inventó un eje del mal fue para apropiarse de algo y, a la vez, avanzar en la lucha soterrada que tiene con la Unión Europea que representa un peligro no tan latente, pero sí amenazante del control yanqui sobre el mundo. Así que ofrece contratos para la reconstrucción y tanto Francia como Alemania y Rusia dan el visto bueno para que dicha deuda sea condonada, es decir para que no la paguen los invasores, los gobiernos usano, inglés y la ridícula monarquía-herencia franquista. Los demás gobiernos miembros de la ONU también levantaron el dedo para legalizar este atraco. Y para que no vaya a haber reclamos, el 26/V/03, Paul Bremer declaró "que Irak estaba ‘abierta para los negocios’" (Naomí Klein, La Jornada, México, 8/VI/03). Por otro lado, Bushsón el matón no deja de amenazar a Siria y a Irán y sigue de "pacificador" (?) en el Medio Oriente, con su "Mapa de ruta" agrediendo constantemente al pueblo palestino y presionando a la ANP. Y tampoco deja de amenazar a la República Popular de Corea.
Ante esto, todos los gobiernos de los países de la Unión Europea empiezan a hacerle el trabajo sucio al gobierno yanqui y empiezan una agresiva campaña contra Cuba, preparando el terreno para una invasión de la isla heroica. Los demás gobiernos del mundo, sea por miedo o convicción, no condenan estos hechos haciendo que el mundo inicie este siglo XXI, como un mundo con una bola de pueblos humillados que son pisoteados por unos, muy pocos, genocidas por acción u omisión.
No hay la menor duda de que el imperialismo es siempre el mismo asesino de pueblos.
23 de julio de 2003