Reordenación mundial (G-8) y proceso constituyente europeo (Convention)
Las declaraciones emanadas de la recientemente culminada cumbre del G-8 de los grandes de este mundo y el consenso mayoritario obtenido entre los grandes de la Unión Europea en el marco de la Convention que dirige Giscard d'Estaing nos muestran claramente que las contradicciones producidas entre los estados en torno a la invasión de Iraq no son antagónicas, aunque si son la expresión de un proceso interno complicado y multilateral, mundial y europeo, de gran profundidad y que tiene por objetivo la nueva reordenación mundial globalizadora y neoliberal.
Estas contradicciones, si bien son importantes, no son en ningún caso incompatibles, ya que los bloques enfrentados durante la invasión de Iraq, incluso en el marco del Consejo de Seguridad de la ONU, defienden, en el fondo, el mismo modelo económico, político y cultural capitalista, eso sí, de manera más o menos "civilizada" según el bando de cada uno. La única diferencia importante reside en el modelo y en el modo de gestión que plantean para el futuro del planeta. Los primeros plantean un capitalismo unipolar hegemonizado por los Estado Unidos de América y gestionado sobre todo por instituciones financieras afines y, los otros, un capitalismo multipolar gestionado políticamente en principio desde Naciones Unidas con la participación de sus propias instituciones financieras y multinacionales.
Detrás de todo esto, se esconde, entre otras cosas, la batalla soterrada de la moneda de cambio y de referencia internacional así como de las transacciones financieras multinacionales. Es decir, la verdadera guerra entre el Dólar y el Euro, instrumentos de dominación allí donde los haya. Nos es baladí que las iniciativas bélicas de los Estados Unidos, encubiertas en el manto de la lucha antiterrorista, se aceleran precisamente cuando los petro-dolares empiezen a ser realmente petro- euros y cuando las nuevas tecnologías que transforman el mundo del trabajo y de la producción empiecen a ser cada día más europeas y menos norteamericanas, o cuando las inversiones en América Latina, en partes de la ex Unión Soviética y en parte de Asia se realizan cada vez más en Euros.
Por todo ello, lo que realmente se está jugando en la invasión y dominación de Iraq es mucho más que el control de las reservas estratégicas de petróleo o agua. Lo que esta encima de la mesa es toda una estrategia para la reorganización del plantea desde el punto de vista del equipo de Bush. Para los Estados Unidos de América, que hoy por hoy disponen sobre todo de la hegemonía militar, es imprescindible recuperar y afianzar su hegemonía económica mundial, pero no lo pueden hacer ya desde el marco de la recuperación de su propia economía nacional -actualmente tocada-, y necesita por ello recurrir a la invasión y ocupación militar, política y económica de nuevas regiones en el mundo. Invasión y ontrol que además, dicho sea de paso, resta autonomía a otros futuros posibles competidores en el ámbito internacional.
Debemos de considerar por lo tanto que este enfrentamiento interno del mundo capitalista se prolongará durante los próximos años y fortalecerá, además y sobre todo, los sectores económicos, políticos y militares más conservadores en el mundo. Con todo ello queremos subrayar que la reordenación que se está produciendo en el mundo responde por lo tanto y antes que a nada, a una situación de crisis interna del propio modelo neoliberal y globalizado del capitalismo, incapaz de darle una salida válida y sostenible al planeta y a sus habitantes.
Las verdaderas víctimas de esta crisis capitalista y del modelo de integración que propugna son, ante todo y sobre todo, los millones de personas que viven en la pobreza en el mundo -especialmente los niños, las niñas y las mujeres-, los millones de trabajadores y trabajadoras que ven empeorada sus condiciones laborales y su calidad de vida; no digamos nada de la situación de los y las cada día más numerosos emigrantes, sin papeles, sin domicilio, sin nada; los servicios públicos de toda índole, que se privatizan sistemáticamente; naturaleza, que se ve saqueada en un modelo de desarrollo totalmente insostenible; los pueblos y las naciones sin estado, que se ven sometidos a un fuerte proceso de aculturación y asimilación lingüística; e, incluso, ciertos sectores responsables de las tradicionales economías nacionales, que se ven cada día más empobrecidos. En dos palabras, regresión en todos los ámbitos de los derechos humanos individuales y colectivos... Regresión democrática y alza del totalitarismo, en nombre de la seguridad.
EUROPA, MÁS DE LO MISMO
En este panorama mundial, los sectores económicos hegemónicos en Europa están, desde hace años, dando pasos para que esta región mundial sea en el futuro un polo referencial y competitivo distinto al de los Estados Unidos de América. La implantación del Euro como moneda única es el exponente más claro de lo que decimos y el verdadero motor de este proceso. La transformación de las actuales instituciones europeas, la ampliación de la Unión al Este -con la incorporación de diez nuevos estados-, la carta social europea, el espacio judicial y policial europeo, la política exterior y de defensa europeos, la Constitución Europea son, entre otros, los debates tratados en el marco de la Convention que tienen por objetivo intentar evitar el unilateralismo político y la hegemonía económica como militar absoluta de los Estados Unidos de América en todo el mundo. Quizás de esta manera se entienda mejor las diferentes contradicciones políticas en torno a la invasión de Iraq, donde por cierto, los intereses europeos tenían ya más implantación que los propios de los Estados Unidos de América.
Es verdad, y algunos así lo dirán, que la futura Unión Europea está lejos de poder competir en política internacional con los Estados Unidos de América. En el plano militar y en política exterior, hoy por hoy es más que evidente. La apreciación sería mucho más relativa y menos definitiva en el terreno económico. Pero sólo es cuestión de tiempo. El Euro hace que ese proceso de construcción de un referente propio a la Unión Europea en todos los aspectos políticos y económicos sea inevitable e imparable. El problema reside en que los sectores económicos que pretenden que la futura Unión Europea sea competitiva a nivel internacional, miran de reojo al modelo económico de los Estados Unidos de América: privatización de los servicios públicos, sociales y energéticos, iniciativa privada en la economía estratégica, desmantelamiento de los logros sociales, precarización del mundo del trabajo, uniformidad del modelo cultural, control político, policial y social interno por parte de los estados, especulación financiera internacional, política exterior colonizadora...
OTRO MUNDO NO SOLO ES POSIBLE, ES NECESARIO
A pesar de ello, otro mundo, otra Europa y otra Euskal Herria no sólo son posibles, sino que son además necesarios, imprescindibles. Si antes hemos dicho que no existen contradicciones antagónicas entre la Unión Europea que esta construyendo en la Convention y el modelo que propugnan los Estados Unidos de América a través de G-8, del Banco Mundial, del Fondo Monetraio Internacional o la propia Organización Mundial del Comercio, no ocurre lo mismo con los que defendemos otro modelo, el socialista. Este si es totalmente antagónico.
Es verdad que somos contrarios al unilateralismo político y a la hegemonía económica y militar de los Estados Unidos de América, pero el capitalismo multipolar "civilizado" que defienden los grandes estados europeos, tampoco es válido para nosotros.
"NO" A ESTA CONSTITUCION EUROPEA
Somos millones de trabajadores y trabajadoras europeos, miles los colectivos ciudadanos o sociales de toda índole, decenas de pueblos los afectados directamente por el modelo constitucional europeo que nos presenta Giscard d'Estaing en el marco de la Convention. Esta Constitución Europea no es contraria ni neoliberalismo ni a la globalización, es por lo que tenemos que empezar a decir "NO" a esta Constitución europea".
Reunirnos en Foros Sociales de todo tipo está bien; crear foros sociales de todo tipo es aún mejor. Pero debemos de ir más lejos, debemos de pensar en la creación y concreción de instrumentos políticos, no sólo nacionales o estatales, sino también en internacionales. Instrumentos políticos que unan y articulen en la práctica a los y las trabajadoras, a las naciones sin estado, a los sectores progresistas, a todo ese espacio político y social contrario a este modelo europeo.
Si estamos convencidos y convencidas que en los próximos años la contradicción interna entre los que defienden un mundo unipolar o multipolar capitalista va a tener como consecuencia la opresión de la disidencia antagónica, la degradación democrática, la destrucción ecológica, la profundización en la violación de los derechos humanos individuales y colectivos, así como la desaparición de Pueblos y culturas también en Europa, hoy, más que nunca, es necesario fortalecer la alternativa socialista y crear la alianza política que en el marco de la Unión exigirá, por ejemplo y para empezar, la celebración en toda la Unión Europea del referendum sobre la Constitución Europea que se nos presenta, para poderla rechazar a continuación por ser contrario a los intereses de la mayoría social, sindical y política europea. Ese es nuestro principal reto internacional a nivel europeo en los próximos meses.
Joseba ALVAREZ
Parlamentario del grupo Socialista Abertzaleak
Donostia, 2003ko ekaina