"DIARIO DE AVISOS", MILLÁN ASTRAY Y JUAN ARENCIBIA O EL REBROTE DEL FASCISMO

Francisco Javier González

El DIARIO DE AVISOS se jacta en su cabecera de ser el "Decano" de la prensa de Canarias. Cronológicamente parece ser así, ya que fue fundado en 1890 por el luchador independentista palmero José E. Guerra Zerpa, cofundador siete años más tarde con Secundino de EL GUANCHE de Caracas, pero, si al fascistizante tabloide actual, le restamos esos años llenos de dignidad patriótica, seguro que perdería ese decanato. Otra cosa sería como adalid de la prensa colonial y fascistoide, en que conserva altas probabilidades de llevarse el premio mayor conjuntamente con alguno de Tamarán

En el mentado "D.A." publica, cotidianamente y bajo el epígrafe genérico de "paisaje canario" sus artículos el coronel -supongo que ya retirado- del ejército español D. Juan Arencibia. El del pasado domingo 17-8-03 llevaba por título "La figura de Millán Astray" con una elogiosa glosa del siniestro general al que califica como "un español importante y cabal, combatiente en Africa y Filipinas, Medalla Militar Individual, buen conferenciante y escritor, fundador de la Legión y, a principios de 1937, de Radio Nacional de España" entremezclando la biografía con críticas al "falseamiento de nuestra historia reciente por publicaciones afines a la izquierda".

El lunes 18-8-03 remití al director de "Diario de Avisos", D. Leopoldo Fernández Cabeza de Vaca, una contestación a D. Juan Arencibia confiando en que por probidad intelectual, por rectitud profesional o, en última instancia, en recuerdo de algún mal trago judicial que pasamos juntos por cuestiones de libertad de palabra el Sr. Cabeza de Vaca y un servidor, me fuera publicada la respuesta que, premeditadamente, redacté en el tono más conciliador posible, pero fue solo una vana esperanza, producto de la romántica idea que los colonizados tenemos de que los que ejercen de policía intelectual metropolitana vayan a respetar cuestiones tan fútiles como la libertad de expresión. Por esa razón transcribo a continuación el susodicho artículo, con la aviesa intención de hacerlo en todos los lugares que pueda para ir rompiendo ese monopolio que el neofasismo español ejerce sobre la palabra.

D. JUAN ARENCIBIA, MILLÁN ASTRAY Y LA IZQUIERDA

Con frecuencia coincidía con D. Juan Arencibia en "Gráficas Tenerife" cuando él estaba a cargo de la revista "Hespérides" de la Capitanía General de Canarias y yo de la revista "La Sorriba" del Centro "Amílcar Cabral". El propietario de la imprenta -y buen amigo que ya no está con nosotros- D. Juan Benítez, me comentaba que el Sr. Arencibia, al que sabía ideológicamente en mis antípodas, era, sin embargo, un ejemplo de rara avis, un "militar, inteligente, culto y liberal", pero a estas alturas y leyendo el artículo que le dedica el Sr. Arencibia a la "Figura de Millan Astray" (Diario de Avisos 17-8-03), me da la impresión que D. Juan Benítez utilizó conmigo aquella sorna herreña que popularizara periodísticamente otro piñero, el recordado Machín.

Hasta me parece coherente que la figura del manquituerto fundador de la Legión Española la incluya el Sr. Arencibia en uno de sus "paisajes canarios" aunque solo sea por el tiempo que adornaron con sus verdes uniformes las calles de Puerto Cabras, aunque no creo que el asesinado alcalde pedáneo de Güisgüey, Pedro Espinel (27-4-76), sintiera el mismo aprecio por los criminales que lo ametrallaron. No quiero recordar quién fue el Presidente autonómico canario que les concedió la Medalla de Oro, pero debió de haber sido como incentivo para que se fueran de Fuerteventura a Bosnia.

D. Juan Arencibia nos dice que el "culto" Astray fue "un buen conferenciante y escritor.... fundador de Radio Nacional de España" justificando con ese intelectual curriculum la parida que le espetó ese ínclito ejemplar de español a Unamuno con aquel "Muera la inteligencia". Al Sr. Arencibia le faltó clarificar que la Radio Nacional de España fue fundada como herramienta de propaganda de los generales fascistas españoles alzados en arma cotra su legítimo gobierno, así como resaltar algunas otras facetas "intelectuales" del Sr. Astray, como por ejemplo su papel de carcelero como Director de la Cárcel Modelo de Madrid -en la que se alojó anteriormente como inquilino por complicidad en asesinato- cuando estuvo preso en ella Secundino Delgado (1902) y del que los representantes canarios que visitaban a Secundino, como el Marqués de Villasegura, afirmaban que amenazaba a las visitas y espiaba a los presos políticos y del que el revolucionario español Pedro Vallina comentó: "el carcelero Millán Astray fue uno de los hombres más viles que he conocido". Quedaría aún en el tintero el papel de sus "novios de la muerte" en la Guerra del Rif, en la que, por cierto, -y a pesar del estreno mundial por los españoles de las armas químicas-, Abd el Krim ridiculizó a un buen montón de generales españoles y franceses, pero bastaría para probar la "intelectualidad" de estos señores las fotografías de los soldados españoles mostrando orgullosos las cabezas cortadas de los imazighen rifeños publicadas por el periodista francés Roger-Mathieu en 1927. ˇEso si que es bonhomía y cultura!

De todas formas se puede entender, por espíritu corporativo, la defensa que le hace el Sr. Arencibia, pero leo en el citado artículo que "nuestra historia reciente, tan falseada desde hace unos años por las publicaciones afines a la izquierda" y me acuerdo de los despeñados en la Sima Jinamar, los enterramientos clandestinos en La Gomera, La Palma, el Barranco del Hierro, los barcos prisión italianos en Jagua, donde entraban diariamente los presos y jamás salían, o todo el largo etcétera de tumbas innominadas e ignominiosas que día a día se descubren en España y que hay que cargar en la cuenta del fascismo español, y es que los Franco, Astray & Cía,. no solo gritaban "Muera la inteligencia", sino que procuraban eliminar a los que hicieran gala de ella. Solo que la historia la escribieron ellos, los vencedores de la incivil contienda.

Recuerdo que en esa época en que coincidíamos en "Gráficas Tenerife" publicábamos en el Centro "Amílcar Cabral" algunos de los primeros libros que en nuestra tierra se hicieron sobre las repercusiones en Canarias de la Guerra de España, como fueron "La represión franquista en El Hierro" (M.A. Cabrera Acosta) y "Vallehermoso El Fogueo" (R. García Luis y J.M.Torres Vera) , además de numerosos artículos al respecto en la revista "La Sorriba" que me valieron algunos procesos a los que no era ajena la Capitanía General de Canarias a cuyo servicio estaba el Sr. Arencibia. He terminado convencido de que D. Juan Benítez era un herreño socarrón y vacilonista que se estaba quedando conmigo. Queda demostrado con el artículo del Sr. Arencibia.

Gomera a 18-08-03