TENERIFE, 31/07/2003
COMUNICADO DE PRENSA
Humillante acto público institucional y represión policial
Alternativa Popular Canaria
quiere manifestar su más enérgica repulsa por la desmedida actuación policial en los actos del pendón de La Laguna, el pasado domingo 27 de Julio, contra la manifestación pacífica llevada a cabo por los jóvenes de Azarug y simpatizantes con la idea que éstos exponían de tan humillante acto público institucional.Denunciar la actitud de Coalición Canaria al respecto que, representada por Ana Oramas, pretendió disminuir el verdadero alcance de la actuación de las fuerzas del orden y exaltar un acto meramente institucional declarando la asistencia de miles de personas, así como un supuesto "aplauso" popular a la brutal agresión. Los allí presentes, así como los medios de comunicación asistentes, comprobaron que el número de manifestantes doblaba con creces a los componentes de la comitiva y allegados. Mientras que nadie sería capaz, entre el pueblo del archipiélago, de aprobar en manera alguna una actitud violenta como la mostrada en todos los medios de comunicación por parte del cuerpo especial conocido como UIP (Unidad de Intervención Policial).
Alternativa Popular Canaria ha sabido de más de una veintena de afectados que fueron atendidos por las heridas que provocó la violencia que Ana Oramas parece querer justificar, no sabemos si con pretensiones de que los hechos lleguen a mayores, o por verdadera omisión de la realidad como dificultad personal. Además, tenemos conocimiento de personas mayores que vivieron verdaderos momentos de pánico, e incluso golpes en propias carnes, a quienes animamos a denunciar los hechos por la vía judicial. Desde Alternativa Popular Canaria exigimos a Ana Oramas que se retracte de sus anteriores declaraciones y se remita a la realidad reflejada por los partes oficiales, condenando cualquier tipo de violencia, además de mostrar nuestra más sincera solidaridad con las personas lesionadas por ejercer su derecho a expresarse libremente.
Por último, APC, quiere dejar constancia de la sorpresa que supone que la derecha del archipiélago, bien representada en la señora Oramas y su organización política, pase a la acción violenta, alineándose de esa manera con los peores tiempos de represión recordados en el archipiélago, sobre todo cuando la máxima a defender supone exaltar un símbolo ajeno a cualquier nacionalismo canario, ya sea de izquierda o derecha.