Construcción de una alternativa desde el nacionalismo popular

Alternativa Popular Canaria

Desde hace tiempo, organizaciones locales y centenares de personas de toda Canarias coincidimos en la necesidad de aunar esfuerzos organizativos para hacer frente a los múltiples problemas con que se enfrenta la sociedad canaria actual y para iniciar un proceso de construcción de una alternativa desde el nacionalismo popular que sea capaz de caminar con paso firme hacia nuestra soberanía nacional, desde posiciones de izquierda democrática y participativa.

Esta necesidad surge de un análisis de nuestra realidad política y económica que, tiempo después, sigue manteniéndose sobre los mismos pilares: una profundización permanente en un modelo económico absolutamente dependiente del exterior y una economía especulativa que proyecta sus consecuencias negativas hacia los sectores populares y hacia nuestro territorio, desde el punto de vista físico y medioambiental. Un desarrollismo auspiciado por los sectores hegemónicos que nos obliga a caminar hacia un callejón sin salida y que sitúa a estas Islas en un presente de permanente fragilidad (cabe recordar aquí las posibles consecuencias sobre nuestra economía en caso de un conflicto internacional o de conflictos regionales que pueden provocar un reflujo del sector turístico). Un desarrollismo que está provocando gravísimas distorsiones sociales, derivadas, entre otras cosas, de los masivos flujos migratorios hacia nuestras Islas (fundamentalmente europeos); que está provocando una agresión a nuestro paisaje y a nuestro medio físico sin precedentes en la historia de Canarias; que está provocando un abandono progresivo y acelerado de los espacios agrícolas, que ha situado a este sector y otros sectores (ganadería, pesca...) en condiciones de absoluta marginalidad y que, a pesar de los macroindicadores económicos favorables, sigue generando grandes bolsas de pobreza en la sociedad canaria.

Un panorama que se completa con la existencia de un poder político sustentador de este modelo de desarrollo, que garantiza el enriquecimiento. Permanente de los sectores de la economía canaria más especulativa, que favorece la implantación masiva de multinacionales en nuestro territorio y la desarticulación de las estructuras comerciales tradicionales. Un poder político enmarcado en las siglas del PP, PSOE y CC que reproduce los mismos esquemas de comportamiento en las instituciones y que utiliza el dinero de lxs ciudadanxs para perpetuarse en ese poder: creación de redes clientelares que garantizan la permanencia en los cargos, aprovechamiento de posiciones privilegiadas para el enriquecimiento personal, perpetuación en los cargos públicos, etc.

En este contexto, el nacionalismo popular tiene que iniciar un nuevo proceso de fortalecimiento, que supere las experiencias traumáticas que se han dado en el pasado y que sepa canalizar y generalizar los deseos de cambio de buena parte de la sociedad canaria. Afortunadamente, los espacios de reivindicación y resistencia se ha ido multiplicando en nuestro País en los últimos años, produciéndose respuestas efectivas a problemas puntuales que no son más que la concreción en muchos municipios del modelo económico implantado en Canarias. Hablamos de luchas como las de Veneguera, El Rincón, Vilaflor, Las Teresitas, Ojos de Garza, Bañaderos, El Hierro y un largo etcétera. Junto a ellos, movimientos juveniles fuertemente dinámicos y consolidados (caso de Azarug); iniciativas políticas locales que han mantenido posiciones de compromiso con la defensa de los sectores populares, de nuestro territorio y de nuestras señas de identidad nacional; grupos ecologistas y alternativos; colectivos culturales identificados con la reivindicación de valores y comportamientos culturales que nos diferencian como pueblo; etc. Son estas las expresiones de la sociedad canaria que no comparte los valores del individualismo, la destrucción permanente de nuestro paisaje y de nuestros recursos naturales, la imposición de pautas culturales ajenas y que, sobre todo, reivindica la participación real y efectiva en la toma de decisiones sobre lo que puede pasar en nuestro País en los próximos años.

No somos pues, pesimistas, sobre el futuro del nacionalismo popular canario. Al contrario, creemos que en el seno de nuestra sociedad existe una potencialidad cada vez más creciente, dispuesta a modificar el rumbo y el modelo de desarrollo que se nos impone y a construir espacios de participación y de lucha por un futuro de justicia social y de soberanía nacional para estas Islas. Y es en ese marco y en esa necesidad de articulación de una organización política que sea voz e instrumento de un número cada vez más creciente de canarixs en el que nace Alternativa Popular Canaria.

Heredando el enorme caudal aportado por el nacionalismo popular en nuestra historia reciente, queremos construir una alternativa enmarcada en la izquierda democrática y participativa y en la lucha por la soberanía nacional para Canarias. Partimos del reconocimiento de Canarias como una nación diferenciada, con múltiples problemas derivados del proceso colonizador y de la implantación de estructuras económicas fuertemente dependientes del exterior. En esa situación, Alternativa Popular Canaria manifiesta su voluntad explícita de coordinación con los distintos grupos que forman parte del Movimiento de Liberación Nacional Canario y con aquellas organizaciones coincidentes con los principios estratégicos y políticos de Alternativa Popular Canaria. Unos principios que podemos, muy sistemáticamente, enumerar de la siguiente forma:

1. Defensa irrenunciable del derecho de autodeterminación del pueblo canario. Denuncia del colonialismo histórico que ha sufrido nuestro pueblo y de las nuevas formas de colonización cultural, demográficas y económicas que se están dando en estos momentos.

2. Exigencia, en el camino de una plena soberanía, plenas competencias y participación directa en asuntos de gran trascendencia para las islas, como las relaciones y acuerdos internacionales, especialmente con los países del área, el reconocimiento y control propio de nuestras aguas interiores, la negociación directa sobre nuestro Banco Pesquero, sobre los sondeos petrolíferos en nuestras aguas, etc. Plenas competencias en materia de Hacienda, Costas, Transporte aéreo y marítimo, Seguridad, etc.

3. Solidaridad internacional con todos aquellos pueblos y movimientos en lucha por la justicia social y la defensa de la diversidad cultural frente a la globalización capitalista.

4. Apuesta por un proceso de revolución democrática, sustentada en la participación directa y continuada del conjunto de la población en la toma de decisiones políticas.

5. Defensa y protección de nuestros recursos naturales y de nuestro medio ambiente.

6. Reorientación del modelo económico, impulsando sectores básicos como la agricultura, la ganadería, la pesca, la industria,... y redimensionar el peso del sector servicios en el conjunto de la economía canaria.

7. Aplicar políticas reales de sostenibilidad ambiental y social en todos los niveles de actuación político-institucional en Canarias.

8. Conservación y potenciación de nuestras señas de identidad cultural.

9. Lucha contra la discriminación por razones de género, raza, opciones sexuales, religiones, etc.

10. Creación de un nuevo marco de relaciones laborales que luche contra la inestabilidad laboral, contra cualquier tipo de explotación en el trabajo, que fije normas de residencia para los trabajadores foráneos en Canarias, que ponga en marcha políticas sociales avanzadas y que protejan los derechos de los trabajadores y trabajadoras canarias.

La actual configuración del Estado español y del sistema "democrático" en nuestro País, posibilita la participación de organizaciones políticas organizadas en las instituciones, a través de procesos electorales cuatrianuales. Unas instituciones caracterizadas por un enorme presidencialismo y por un desprecio absoluto a la participación permanente de lxs ciudadanxs en la toma de decisiones políticas. Sin embargo, se nos presentan como una frente más de lucha, como un instrumento que nos puede permitir avanzar en la consecución de nuestros principios programáticos. Entendemos, pues, que la presencia de nuestra alternativa política en las instituciones tiene que plantearse desde el punto de vista de transformación social y de lucha por la soberanía nacional que estamos manteniendo, apostando por la participación ciudadana como objetivo básico y prioritario.

El actual marco político-administrativo nos permite el aprovechamiento de cabales de comunicación con el conjunto de nuestro pueblo, espacios de reivindicación y posibilidades de transformaciones puntuales de las condiciones sociales, económicas y culturales de nuestro País. En este contexto, el papel de Alternativa Popular Canaria tiene que ser el de altavoz y canalizador de las numerosas batallas planteadas por los movimientos sociales en Canarias. No se trata de ocupar espacio, de ahogar o controlar los movimientos sociales. Se trata de entender Alternativa Popular Canaria como un movimiento social más, con objetivos políticos determinados, que asume y se solidariza con las luchas vecinales, ecologistas, sindicales, juveniles... Que, desde diferentes ámbitos, están luchando por una Canarias más justa, más sostenible y más soberana. La presencia en las instituciones es, pues, importante, pero lo determinante para el avance de nuestro proyecto es la presencia social, el debate permanente en el seno de nuestro pueblo. Alternativa Popular Canaria no se erigirá nunca, de forma unilateral, como portavoz único de nuestro pueblo. Reconocemos la existencia de otros muchos espacios de reivindicación, de trabajo positivo para protagonizar un cambio de rumbo en Canarias. Todos son válidos y cuentan con nuestro apoyo y nuestro caminar juntos. Pero entendemos que el instrumento político de participación en las instituciones, el canal por donde meter por vereda el esfuerzo colectivo para canalizar las necesidades democráticas de lxs que vivimos en Canarias puede se Alternativa Popular Canaria.

Una organización que huye de la exclusión y apuesta por la integración de todas las sensibilidades de la izquierda y del nacionalismo progresista y soberanista. Que huye de la patrimonialización de cualquier discurso y de cualquier idea, abriendo los brazos y las puertas de su casa para que entren todos los aires frescos y renovadores, siendo receptivo a las palabras que nos vienen desde nuestros barrios, desde nuestras mujeres, desde nuestros jóvenes, desde quienes siguen apostando por un mañana más nuestro y menos de los pocos que más tienen en esta sociedad.

La participación amplia y democrática de lxs ciudadanxs en la toma de decisiones es, pues, la principal apuesta de Alternativa Popular Canaria. Para ellos proponemos, entre otras cuestiones:

· Simplificación y potenciación de las Iniciativas Legislativas Populares.

· Convocatorias de referéndum para los temas de especial importancia para Canarias.

· Puesta en marcha de reglamentos de participación ciudadana avanzados en los municipios.

· Puesta en marcha de presupuestos participativos, a nivel municipal, que permita a lxs ciudadanxs proponer y decidir sobre la distribución de los recursos municipales.

· Creación de consejos sectoriales, en todos los niveles de la administración pública y consejos de barrios o distritos, en los municipios, con capacidad decisoria sobre los temas que les afecten.

Alternativa Popular Canaria nace desde la confluencia del trabajo municipal desarrollado por diversas organizaciones políticas de carácter local. Nuestra base y nuestro punto de partida, pues, son los municipios. Partimos de la consolidación y extensión de alternativas políticas locales que necesitan órganos de coordinación para extender el trabajo político al conjunto de nuestro País. A partir de posicionamientos comunes, entendemos que la mejor garantía para el fortalecimiento de una opción política unitaria del nacionalismo popular pasa por la articulación de iniciativas políticas locales que garanticen un entramado sólido y fuertemente enraizado en la sociedad a la que pertenecemos.

Nuestra historia reciente nos demuestra que las opciones que se han consolidado en Canarias son aquellas que cuentan y que han nacido de las realidades políticas locales. Alternativa Popular Canaria basa su modelo organizativo en el respeto más escrupulosos a la autonomía local y a las asambleas municipales, sin que ellos sea obstáculo para ir construyendo una alternativa política única para el conjunto de nuestro País. Nuestro trabajo más inmediato pasa por la creación de esas iniciativas políticas locales y su incorporación a los órganos de coordinación que se establecen a nivel insular y a nivel nacional. El objetivo más importante tiene que ser la creación de esa red de plataformas municipales que construya esta organización en sentido inverso a como se han estructurado muchos ensayos del nacionalismo popular canario. Somos una alternativa que arranca y se construye desde la base y cuyo control político se establece, también, desde las realidades municipales.