TAGINASTE ENCENDIDO
INMUNDICIAS DEMOCRÁTICAS
Félix M. Arencibia
Las sombras de la panza de burro se proyectan por momentos con sus siniestras siluetas sobre la mente del articulista. Él sigue hablando con su viejo que recientemente ha pasado a la inmortalidad: "Querido viejo, cómo verás sigo charlando contigo como lo hemos hecho siempre. La verdad es que me provocaría una sonrisa, si no fuera tema tan serio, cuando veo a algunos cínicamente rasgándose las vestiduras por el tema de los diputados socialistas de Madrid. Tú sabes que lo que aparece sobre la corrupción en la prensa, por desgracia, es como el cráter rebosando sobre el mar de nubes que esconde el volcán de las corruptelas.
Aquí en Canarias tenemos abundantes presuntas podredumbres que han saltado a los medios de comunicación: los socialistas, con sus casos en Arucas, cabildo y el INEM…; los de coalición, con los de Tindaya, Jinámar…; los populares, con los de Bango y De la Barreda, González Arroyo, Van de Valle, Ayuntamiento de Las Palmas…; los de Dimas Martín… Te he enumerado, viejo, sólo unos poquitos, estoy seguro que son muchos más los que se han publicado. ¿Podríamos decir que todos los políticos son corruptos? Creo que no, Juan, pero sí que afecta gravemente a gran parte de la política profesional. Porque cómo te decía al principio esto no más que la cima del volcán. Tú conoces, como yo, informaciones de personas serias que trabajan cerca de los políticos. Nos cuentan cómo muchos empresarios revolotean como buitres alrededor de los ediles y demás cargos públicos. Que éstos se aíslan del ciudadano rodeándose por un coro de adulones que les hacen sentirse dioses. Nos cuentan muchos casos de amiguismo y asuntos turbios que se gestan entre la política y el poder económico.
La corrupción no es exclusiva de Canarias. Ahí tenemos a la "modélica USA" con sus contratos de reconstrucción y negocios relacionados con la guerra a personas de su administración y sus multinacionales. A la vieja y democrática Europa con sus sonados casos en Italia, Francia, Reino Unido, Alemania… Otro tanto sucede en el Estado Español.
Juan, ya quisiéramos que la realidad fuera otra, pero la corrupción no es la excepción sino la norma. Es el propio sistema democrático capitalista el que está en cuestión. La solución, por supuesto, no son las dictaduras impuestas por los fascismos, brazos ejecutores de los poderes económicos cuando no pueden controlar las democracias. El ser humano, viejo, está dotado de creatividad para buscar nuevas formas de organización sociopolíticas justas y pacíficas. Juan, seguiremos comentando asuntos que nos preocupan, a veces escabrosos. ¡Un fuerte abrazo!". Se abre un claro de alegría en la panza de burro de la tristeza del articulista. "La verdad nos hará libres", resuena en su mente el vuelo del eco nacido en los barrancos.