el Periódico
, 28 mayo 2003Annan impone el plan de paz de Baker a saharauis y marroquís
• El secretario general de la ONU amenaza a las partes con dejar la mediación
ANTONIO BAQUERO
RABAT Ante la incapacidad de Marruecos y del Frente Polisario de aceptar una solución para el conflicto del Sáhara Occidental, las Naciones Unidas han decidido imponerles un plan de arreglo que ambas partes deben asumir, estén o no de acuerdo con el mismo. Ésta es la propuesta que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha hecho al Consejo de Seguridad en su último informe. El documento, al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, aún no es público y va a ser estudiado hoy en el Consejo, que todo indica que será aprobado.
La propuesta de Annan consiste en la aplicación del plan que James Baker, enviado personal del secretario general de la ONU para este conflicto, propuso a las partes en febrero. El plan Baker propone un autogobierno de los saharauis dentro de Marruecos durante un periodo de entre cuatro y cinco años, tras los cuales habrá un referendo de autodeterminación, en el que los saharauis incluidos en el censo de la ONU y aquellos residentes en el Sáhara desde el 30 de diciembre de 1999 deberán elegir entre la independencia o la anexión a Marruecos.
PROPUESTA INTERMEDIA
En el informe, Annan califica el plan Baker como "la solución política óptima", pues combina tanto las exigencias de Marruecos de autonomía como el deseo del Polisario de un referendo de autodeterminación. La propuesta "da a los saharauis un periodo transitorio de autogobierno antes de decidir su futuro".
Además, señala que este plan "no requiere el consentimiento de ambas partes". En un guiño a Marruecos, Annan considera la posibilidad de que en el momento de la votación, los saharauis puedan decidir no sólo entre la anexión total o la independencia, sino que en la papeleta de voto se añada una tercera posibilidad, que sería la autonomía.
El secretario general amenaza a las partes con abandonar la mediación si bloquean la aplicación del plan de paz de la ONU.
PLAZO DE UN MES
Según fuentes diplomáticas, el Consejo de Seguridad va a aprobar la propuesta y va a dar a Baker un plazo para limar asperezas con las partes que culminará el 31 de junio, fecha en que deberá iniciarse la aplicación del plan de paz y que coincidirá con la presidencia española del Consejo de Seguridad.
Rabat ha expresado muchas objeciones al plan Baker, pues da a los saharauis un autogobierno muy desarrollado, un estado dentro del Estado. El primer paso sería el retorno de los saharauis que residen en los campos del Polisario en Tinduf (Argelia). Aquellos incluidos en el censo de la ONU elegirán una Asamblea de la que surgirían un Gobierno y un poder judicial. El Gobierno saharaui tendrá, entre otras, las competencias en materia de seguridad interior, justicia, aplicación de la ley, presupuesto, educación y pesca.
Al reino alauí se le reserva la soberanía sobre las relaciones exteriores, la seguridad nacional y la defensa. Rabat, además, no podrá prohibir ningún acto público del Polisario.