Gracias Cataluña
Elio Rodríguez-Figueroa
Sr. J. A Ferrer, con el respeto y agradecimiento a su escrito publicado en el periódico digital El Guanche, bajo el título "Si buscan un aliado, han topado con uno", le quiero exponer algunas consideraciones.
Entraré en su historia, como decimos por esta tierra, de refilón. No dejamos de mencionar a los "Reyes Católicos", reyes infaustos para Canarias y no tanto para Vds. Con los Austrias, Vds. fueron autónomos, dentro de esa entelequia llamada Estado Español; sufrieron la política de extorsión del célebre Conde-Duque, como ministro de Felipe IV, la guerra de los segadores, etc., etc. Vd., a buen seguro, que conoce mejor que nosotros su propia historia, y es aquí donde, con todo respeto y sentimiento de amistad, le rogaríamos haga un esfuerzo y opine sobre nuestra problemática con mayor conocimiento de causa. No tiro piedras en su tejado, no, lo que si trato es de dejar las cosas en su sitio y con la mayor objetividad posible. Mire Vd., yo personalmente me dejé algo de mi epidermis en su tierra catalana y en otras partes del actual Estado español. Llegué a Barcelona en el año 1937 evadido de mi tierra canaria, no le voy a contar mis batallas. Defendí a la República española -tan colonialista como todas los demás-, en Brunete, Quintos Belchite, el Ebro, XI ce (Segre), y en su capital fui de los últimos en abandonarla. Perdí mi tiempo ayudando a los que nunca lo hicieron por nosotros, ni creo que lo hagan. Esto dicho sin soberbia y lamentándolo; pero dejemos claro que su problema tiene poco que ver, como el de los vascos y gallegos u otros pueblo de ese Estado.
Nosotros, Canarias, somos tierra africana en el Atlántico Sur; estamos a mil quinientos Kilómetros de la tierra española más próxima, y unos 2 a 3000 de otras geografías españolas o enclavadas en ese estado; no tenemos nada en común con la idiosincrasia de esos otros pueblos. Culturalmente compartimos poco: comer, comemos diferente (yo, aprecio a su pueblo, a su cultura y su gastronomía) y hablamos diferentes, pese al castellano impuesto; fuimos los primeros en sufrir la lacra del colonialismo español en su saga americana, y también somos los últimos en soportar la ocupación; la de su ejército, la de sus fuerzas represivas y, muy en particular, la de nuestra explotación económica, y en la cual gallegos, vascos y catalanes, acompañados de mallorquines y de Madrid a través de su Hacienda, nos expolian y se llevan 5 a 7 billones de pesetas de los 8
1/2 que creamos con el turismo, bancos, seguros y lo poco que nos han dejado de explotaciones agrícolas; sin incluir los transportes aéreos y marítimos, la energía eléctrica y otros. Aviones son 200.000 y un lago pico; marítimo son miles de pasajeros, y unos 60 a 70 millones de carga y descarga. Turistas recibimos unos 12.000.000 al año; la mayor parte del dinero se lo llevan los mencionados -somos un bocado muy apetitoso-. No haría falta que Vds. nos defiendan, ya lo hemos hecho los canarios. Sus tierras queridas y respetadas de Cataluña, perdone pero no sea soberbio, lo echa Vd. a perder. Pero parece que los pobladores de esa Península lo tienen en común. De democracia, poco saben en ese estado del que, lamentablemente hacemos parte. Me olvidé de decirle que, además de los tres años de guerritas en esos territorios, también fui bastante idiota y participé 5 años luchando por esa basura que llaman democracia; en Palestina, Siria, Líbano (1941-2) y vuelta a Egipto y Libia. Hasta el año 45 en Europa. Como premio, la cárcel en USA y el exilio 34 años; sin contarle los campos de concentración Saint Ciprien, Argeles Sur Mer, Barcares y la Fortaleza de Montbaun.Su cultura la hemos siempre defendido y respetado. Respete Vd., antes de opinar, lea la de mi pueblo milenario. Luchar lo hemos hecho siempre y, desgraciadamente, solitos. Continuaremos y si alguien nos echa una mano, el agradecimiento estará ahí. Nunca los hemos irrespetado. Ocúpese de que tengamos menos inmigrantes catalanes y que los bancos y capitales no nos usurpen lo que es nuestro. Espero que reflexione y sea más justo; piense y después escriba. Y nuestro agradecer por su interés.
Elio Rodríguez-Figueroa