EL FUTURO DE LA OROTAVA
Agapito de Cruz Franco
IpO-LV
. Iniciativa por La Orotava-Los Verdes, la Alternativa construida, naturalmente, en la Villa, se ha definido ya como la sucesora –entendámonos, sucesión cronológica- de Isaac Valencia, el alcalde de ATI-CC, organización política que tejiera en la Villa todo un conglomerado de clientelas, intereses creados y especulación. Pero como por la boca muere el pez, y la Villa de Arriba junto con la Villa de Abajo no podían permitir más Villas en esta Orotava, en otro tiempo no muy lejano Valle, el casco determinó que La Villa de Alcampo no era suya y decidió dar el finiquito a sus creadores y expulsarlos de su corazón por la rampa del Mayorazgo, empujados por San Agustín, Ntra. Sra. De La Concepción y la Virgen de la Milagrosa, contra quienes, por supuesto y dado dado que estamos en una democracia, nada pudo hacer San Juan Bosco.Dicen las estadísticas electorales que 6.000 votantes villeros se decidieron por IpO-Los Verdes frente a 12.000 de la antaño prepotente ATI-CC. La gente, por lo que significan esos 6.000 votos, parece ser que se ha decantado definitivamente y ha tomado la Iniciativa, y, el cambio, es cuestión de tiempo.
Como afirmé en un artículo anterior, la sociedad que protagonizó el paso del Régimen Franquista y de la Transición, a la década de cemento que termina, a través de la fenecida AIO, ya no se corresponde con las aspiraciones de calidad de vida, de desarrollo humano, de cultura y de democracia, de La Orotava actual.
Aquella sociedad, ya no es esta sociedad. La Villa está harta del camino hacia el no retorno en que ATI-CC la había embarcado, y embaucado. Que ya vale de tantas inauguraciones de plazas, iglesias fantasmas y cuentos chinos a las zonas altas, mientras al pequeño y mediano comercio de esta amplia Orotava le ha sido dada la puntilla, al alimón con la Maquinaria de Ambrosio Jiménez y el Apymevo de Fernando Plasencia, señores feudales, de grandes superficies unos y despachos huidizos otros, -por los que transita la sombra de Don Juan –Don Juan Donis, orgulloso estos días por haber fracasado ATI-CC en el casco…- entre otros, que no es cuestión de citar aquí todas las constructoras y empresas cuyos calendarios adornan las paredes del viejo edificio del Ayuntamiento. Edificio, cuya fachada ha sido transformada en los últimos años en un ente –valga la redundancia- transformista, más parecido en los días de carnaval a una pasarela de cabaret de plástico barato que a la seriedad democrática que debe caracterizar a tal estructura.
Cuentan por La Orotava que en la noche de autos, tuvieron que ingresar al alcalde Isaac Valencia en urgencias, porque se puso todo verde a causa de un ataque de ipo. La Villa no pierde el humor ni aunque dos días después de asegurar ATI por los pelos su continuidad artificial, se firmara el derribo inmediato –garantizando la trifulca de la toma de posesión- del emblemático para muchas generaciones Cine de Abajo -Teatro Atlante -, joya única en la Villa del arte racionalista del siglo XX y de la arquitectura del hierro, para entregarlo a constructoras e inmobiliarias. Por cierto, Teatro Atlante, que a propuesta de IPO-Los Verdes y por acuerdo plenario unánime, se había acordado el 26 de febrero de 2002 iniciar un expediente de protección y compra del inmueble para el desarrollo cultural del municipio. ¿Por qué no se firmó el derribo durante la campaña electoral en lugar de inaugurar plazas invisibles, como aquella de la Cruz de la Cebolla donde se puso la primera piedra sin existir aún proyecto ni siquiera compra del suelo? Que aquí uno sigue investigando donde demonios está esa primera piedra además de en la fotografía electoral.
Uno, que anda villa arriba, villa abajo, se ha percatado que, de repente a ATI-CC le ha entrado la fiebre por rescatar lo que hasta el otro día el alcalde consideraba un triste recuerdo del pasado y que había que hacer desaparecer: los Lavaderos de El Molino. ATI-CC que arrasó con el Jardín Victoria y tantos otros ejemplos del Patrimonio ancestral le ha dado ahora, además, por inaugurar fuentes y más fuentes, que entre primeras piedras y fuentes nos tienen el pueblo atascado. A otro le dio por los pantanos ya ves. Pero se podía haber eliminado esta última fase de tan aguada gestión y no pasar así Isaac Valencia, como el traidor que vendió la Villa a Alcampo. Aunque siempre se está a tiempo de la dimisión durante la presente legislatura en la que esperemos, que la Diagonal o el antivillero PGO sólo quede en un susto y las peleas internas de partido, por apañar unos metros cuadrados más o menos, y el dictamen de los jueces impida tamaños atentados a La Orotava.
A estas alturas ya es sabido que, a pesar de la censura a que estuvo sometida IPO-Los Verdes – o sea 6.000 personas de la Villa-, por algunas teles, alguna prensa y alguna radio durante la pasada campaña electoral, el casco de La Orotava dio la espalda a ATI-CC. Y el futuro se la empieza a dar ya en el resto del Municipio. Pues la oposición, IPO-LV, no es algo montado contra nadie o anti nada, sino todo un proyecto para la Villa, hecho por los villeros y villeras y al que tanto si le da paso como si no, es ya la alternativa.
Porque, lo distintivo de este pequeño gigante que es IPO-Los Verdes, es que es una Plataforma y un Foro nacido directamente de los nuevos movimientos sociales y de sus luchas
(o lo que es lo mismo, de la juventud y de los sectores más conscientes de nuestra sociedad), al mismo tiempo que de las necesidades reales de la Villa a través de sucesivas experiencias locales, y que ha sido puesta plenamente a su servicio y no al revés, como suele pasar en cualquier partido político. Como es el caso de ATI-CC y sus intereses foráneos. No es ninguna casualidad la estructura interna asamblearia y transparente de IPO-LV, sin líderes con pretensiones dirigistas, y cuyo peso está muy equilibrado por la participación de los ciudadanos y ciudadanas. IPO-LV es en sí misma ya una manifestación de la Democracia Participativa, pero porque ha surgido de los movimientos y de la gente, por y para la lucha, la movilización social y la calidad de vida de La Orotava.