La ética y su tragedia

Elio Rodríguez-Figueroa

Vamos, cada día que pasa, creando más confusiones. Particularmente, en estos periodos de bochorno y corrupción electorera, descargamos por nuestra falta de coherencia,en los coloniales y quienes en nuestra Nación canaria les ayudan a continuar la ocupación. El ¡basta ya! se limita a actuar según sus particulares puntos de vista, pero hay una resistencia, yo diría soberbia, a consultar otras opiniones sea cual fuera el tema; es hora de que asumamos que no son sólo los responsables, quienes gobiernan como sucursal esta nación. Dejemosnos de encontrar disculpas a través de lo más fácil. Somos quienes hemos permitido que gobiernen los ejecutores de tales disparates y de quienes influyeron para que esto sea así, y en aquellos que dicen querer cambiar las cosas vemos que nos sorprenden con vagas declaraciones de "queremos más autonomía", etc. ¿A quienes pretenden engañar con tales e infantiles argucias?. Hay otros compañeros, a los que tengo en estima, que continúan con el discurso de lo "literario", lo que tiene sus equivalencia en otros sectores que no podemos traicionar, la revolución social.

Pero, veamos compañeros. Lo importante es o no la Independencia, después de la cual, si somos capaces de convencer y organizarla crearemos un estado donde la real democracia hará posible aquellas opciones que beneficien a nuestro pueblo, creando la necesaria justicia social, el uso de nuestros recursos en su plenitud; concienciando sin tutelajes el mejor de todos ellos: nuestro capital humano. Y éste no sólo necesitan tener preparación tecnológica, necesita arrojar por la borda una moral y una ética que los hace aún más esclavos que el propio colonialismo, un cúmulo de perjuicios que los poderes fácticos desean mantener para poder sostener los injustificables privilegios de los que disfrutan, minoritarios en número, pero que les permite obstentar y aplicar una tal injusticia.

Realmente compatriotas y, más aún, compañeros, no es frente a un vaso de vino acompañados por la guitarra y recitando bellísimas poesías, como vamos a organizar nuestra liberación y aún menos con "dislates" en vídeos electorales, en cuyo comienzo y con voz linda de una mujer nuestra, empieza por pedir más "autonomía". ¡Para ello tienen a la CoCa! Sean valientes y pidan lo que es legal: nuestra Independencia; practiquen la Resistencia pasiva -y que no nos obliguen a otras que tendríamos que practicar si no las podemos eludir. Seamos hábiles e inteligentes, utilicemos sus pretendidos argumentos; democracia y libertad para todos. Y ésta debe comenzar por la que nos arrebataron, la nuestra, que tenemos cinco largos siglos de sometimiento a quienes presumen de adalides de la tal libertad. ¿Cuál, la de vivir arrodillados? ¿De qué "libertarios" hablamos? No. Hay que actuar, hay que mostrar la voluntad de luchar y organizar nuestra Independencia; los sueños sólo son posibles siendo libres, y para ello debemos comenzar por vivir en un territorio independiente. Tenemos que aspirar a otra escala de valores que no la de esclavos de un sistema que quiere extirpar lo mejor de lo nuestro, al tiempo que nos arrebata cada día las riquezas nuestras con viles mentiras y engaños.

Hoy, más que nunca, los imperialistas, última etapa del capitalismo enfermo y decadente, lo que tanta vergüenza les causa, por canallesco y mentiroso, y lo que muchos llamados "progresistas", yo diría la izquierda acomodada, llaman y aceptan que sea tal globalización; han cambiado sólo el apellido tan injusto del imperialismo y lo que representa éticamente.