El precio de la vida
José R. Moreno
Sé que la palabra no es el hecho, pero si sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí han llegado, yo he continuado el compromiso que mi padre comenzó con algunas consideraciones.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos en un planeta llamado Tierra. Somos hijos del amor y de la vida, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todo pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar unos padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor
es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde.Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí.
Se llama Josefa y siempre ha vivido en la humildad pero cada vez que está por aprender algo llega la felicidad y la distrae, nunca usó agenda porque sólo hace lo que ama, y eso se lo recuerda el corazón. Se dedica a vivir y no le queda tiempo para hacer otra cosa.
De mi padre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (o al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan noche y día, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir "basta" al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre en un obrero revolucionario, es decir que mi vida se ha transformado en un compromiso con la humanidad. Desde las Islas Canarias a la lujuria del Caribe, desde la "lúcida" locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde hay un abismo entre la miseria y el despotismo.
Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa
y sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el otro enlace, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse instantáneamente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando frontalmente para iluminar cada rincón.Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche, para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día.
Vivo de instante en instante porque eso es la vida. Me costó 47 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana por momentos y en otros nos ponen contra las cuerdas, aún que no debemos resignarnos a asumir una derrota, eso sería hipotecar el futuro de nuestros hijos; y de las próximas generaciones de una manera miserable y no tener principios.
No te sientas aparte y olvidad@, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, no olvides el pasado para no darle la ocasión de
tener que repetir de nuevo ese sufrimiento, para no abandonar como otros que se pasaron a las filas de los negreros, para no desanimarte y terminar en las redes de los que siempre han querido devorarte, para que no trates a los demás como te trataron ellos.Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuev@. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas "no puedo" ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido
del humor, lo tomarás en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.Si quieres recuperar la salud asume una posición crítica, ante el agresor, responsables de nuestras enfermedades.
No hay liberación más grande que hacerte respetar, para que no intenten humillarte bajo ningún concepto... Si consentimos que nos aterroricen no seremos nada en la vida. No permitas que te metan el miedo en el cuerpo, serías un objeto deambulante.
La solidaridad es la única opción que nos queda y que debe permanecer como factor decisivo, más en unos momentos en que ha sido quebrantada por la "productividad" integradora del capitalismo salvaje, y por el poder absoluto de Wall Street apuntalado por su maquinaria de propaganda mediática.
Culpar a los demás es no aceptar nuestra cuota de responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.
El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede ha ocurrido por casualidad.
No te dejes arrastrar por la falsa ilusión, las cosas tienen un precio y cada vez más caro. Recuerda que naciste desnud@, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia, compromiso que asumieron otros por tí. Cuida el presente porque de nuestro compromiso saldrá un futuro que nos permita vivir el resto de nuestras vidas. Libérate de la ansiedad, piensa que tenemos un deber para evitar las cadenas; (cadenas que han costado ríos de sangre a millones de trabajadores desde la sublevación de ESPARTACO
hasta nuestros días.) que nos impedirán disfrutar de esta maravillosa vida.*
Esta denuncia la hago ante el gremio de la cultura que sufre una parálisis histórico memorial.