El Estado y la Nación

Elio Rodríguez-Figueroa

Antes de entrar en su origen y formación, quiero dejar claro el concepto que tenemos los marxistas. Escribía Lenin en agosto y septiembre de 1917: «El Estado es el resultado de las contradicciones de clase y órgano de opresión de la clase económicamente dominante que ejerce sobre las otras clases sociales». Ha existido el estado esclavista, feudal, burgués y capitalista. Este último se distingue por su crueldad, y donde su dominante y ocultista poder les permite eludir o evadir su responsabilidad cuando lo desea. En el comunismo, a medida que el socialismo revolucionario realiza el comunismo, el Estado tiende a desaparecer; para que esto sea posible, hay, en la etapa del derrocamiento del sistema Capitalista, que ejercer la dictadura del proletariado de las, hasta ese momento, "clases asalariadas". El camino más indicado será el que impongan las estructuras económicas vigentes.

Hay actualmente dos teorías que atribuyen un contenido distinto al concepto de "estado", cuyo empleo inicial, como bien indica Francisco Javier, se le debe a Nicolás Maquiavelo en su afán de hacer de la fragmentada Italia un estado único. Para una es toda unidad política superior organizada; para la otra, es la forma superior de organización política surgida en Europa en el mismo periodo del Renacimiento. Para la primera, el Estado se identifica con la política, es decir, lo que ésta refleja del poder económico; para la segunda, con el Estado Nación.

Podríamos extendernos, pero considero que toda la erudición sobre el tema no debe ser cuestión de debate, podríamos dar y recibir conferencias en un seminario si se avera necesario, pero en lo que atañe a Canarias creo que debemos simplificar el tema y ceñirnos a la situación presente de nuestro territorio para buscar las vías, los caminos que pongan fin a la colonización española. Indicar a nuestros compañeros, al tiempo que pedimos sus sugerencias y opiniones "prácticas", las tácticas a seguir para llegar al fin estratégico que deseamos: la Independencia y liberación de nuestro territorio.

Después de un análisis riguroso de nuestro historial de lucha, lo más reciente, lo que está bien presente es la lucha del MPAIAC, PCU, UPC, PNC, CC, etc. Sus ilusiones, su difuminarse, las decepciones y los rotundos fracasos como caminos a seguir. Nosotros hemos sugerido crear las Unidades de Tagoror y practicar dos tácticas: la Resistencia pasiva y el Desbordamiento democrático. Las primeras experiencias han sido positivas. La OTP, en Las Palmas, y las acciones de los jóvenes de Azarug, en Tenerife, son ambas expresión de lo que significa UT: unidad en la diversidad, y pluralismo en lo táctico y lo ideológico. Si bien en los ejemplos mencionados el basamento ideológico es compartido, las tácticas son diferentes, y con el ejemplo se impondrán aquellas que se averen más eficaces. Es lógico suponer que, por encima de cualquier criterio, terminaremos por practicar el más beneficioso para el futuro Estado que surgirá de nuestra liberación.

Sobre "Nación": comunidad de individuos asentados en determinado territorio; territorio sometido de las Islas Canarias, con etnia de un 67% guanches y mestizos, con una lengua impuesta (el castellano) que hemos adaptado a nuestra propia idiosincrasia (forma de ser), historia que tratan de tergiversar y mentir sobre ella, tradiciones que buscan hacerlas desaparecer, y conciencia que la mayoría tiene de constituir un cuerpo ético-político diferenciado. Hay en la nación un rasgo a mencionar. Los contribuyentes de esta nación sometida, pero no vencida, contribuyen pero son burlados por el Estado español que nos oprime y usan nuestra contribución en su beneficio, no en quienes lo crean, los habitantes de esta tierra, los canarios. El Estado es pues esencialmente un instrumento político-jurídico, en nuestro caso, "estado opresor". La Nación es un grupo social, y en nuestro caso sometidos al poder colonial. De ahí la necesidad de repudiar toda tutela administrativa y sus actos, los que fueran.

El término nación llega a confundirse con patria y estado. La patria es, sin duda, una idea sentimental que, en nuestro caso, como nexo de unión y de lucha anticolonial, debemos confundirlo en un todo con el concepto de Nación canaria.

En el Estado español hay, nadie puede negarlo, varias naciones: Euskadi, Cataluña, Galicia, Andalucía y Castilla. España como tal es una entelequia, y Canarias es una colonia sometida desde hace más de cinco siglos y que nada tiene que ver, bajo ningún aspecto, con el denominado actualmente Estado español. Si no es el ser explotada.

Entrar en disgregaciones en otros temas que no sean la lucha y las tácticas a seguir para obtener nuestra Independencia, es, en mi opinión, disgregar, entrar en debates subjetivos; debemos pasar de lo abstracto a lo concreto, de lo subjetivo a lo objetivo. Dejar este tipo de debates no es negar los mismos, es, en mi opinión, centrar el debate en lo que no admite más dilaciones ni mas impedimentos. Si algún compañero nos indica el camino para entrar, como variante táctica, en la lucha llamada política (corrupta y rechazada) que nos diga las tácticas que propone, al tiempo que respeten nuestras propuestas de lucha y organización mientras alguien encuentra tácticas mejores y más viables que no nos hagan esperar y soportar 50 años más de colonialismo.

Evidentemente no estamos en posesión de la verdad absoluta, pero si vemos que lo que proponemos es realizable, y lo estamos viendo. Estamos dispuestos a aceptar tácticas diferentes, pero también pedimos que las nuestras sean puestas en práctica y que el tiempo será juez y parte.

Unidades de Tagoror, Resistencia pasiva (mientras las circunstancias no nos impongan otras variantes) y Desbordamiento democrático.