DESENMASCARAMIENTO CASI INMEDIATO
Camilo Estrada Luviano
Así como el capitalismo no puede existir sin la explotación del hombre por el hombre, puesto que la ganancia no es otra cosa que el trabajo no pagado a los obreros; el imperialismo que es la fase superior de aquél, -aunque les dé diarrea de rabia a los reptantes adoradores del gobierno usano-, no sólo no puede existir sin esa ganancia, sino que ésta es llevada a escalas majaderamente gigantescas, porque no se habla de un solo capitalista, que, en ocasiones, incluso trabaja a la par de "sus" operarios, sino que en esta fase, como resultado de la ley de la acumulación del capital, éste llega a ser cada vez más grande y se concentra cada vez en menos manos. Por eso vemos que los fabricantes de cremas, por ejemplo, son, al mismo tiempo, productores de zapatos o de condones, en fin de toda una serie de productos que no tienen nada que ver uno con otro, por lo menos directamente.
Esta concentración y centralización del capital genera gigantes monstruosos y conduce a situaciones aberrantes como la de que en unas cuantas manos se encuentre el destino de millones y millones de personas. Las empresas transnacionales controlan, de hecho, el mundo entero, y unos cuantos genocidas asesinan a diestra y siniestra pueblos enteros. Algunos países intentaron caminar por otra senda, pero precisamente por la posibilidad de poder explotar a otros, aunado a la traición moral, llevaron los "nomenklaturos", es decir, los dirigentes de ellos, en la mayoría de esos países, al abandono de esa vía y al retorno al capitalismo, robándole a todo el pueblo todo lo acumulado durante decenas de años, para su beneficio personal. Y como resultado de esto, el imperialismo yanqui queda como potencia casi invencible en el mundo actual.
El imperialismo yanqui realmente es invencible de gobierno a gobierno. Si algún gobierno quisiera oponerse a ellos es prácticamente invencible. En primer lugar, porque los dos únicos que se le enfrentan directamente -Corea del Norte y Cuba- no tienen el potencial bélico para hacerle nada y otro que podría hacerlo –China- ha seguido un camino que hace que ella misma busque eludir un enfrentamiento que sería más negativo que positivo para su propio pueblo. Rusia ya es otra cosa y la Unión Europea ahí va en el desarrollo del capitalismo que hace prever no muy lejanos enfrentamientos con el monstruo norteamericano, los Estados Unidos.
El genocida gobierno usano, con el oligofrénico que lo dirige a la cabeza, se burló de todo el mundo, pisoteó todo lo que le fue menester y ahora, ya sin necesidad de buscar la alcahuetería de la OTAN -como cuando asesinó a discreción en los Balcanes-, decidió invadir Iraq y nuevamente masacrar al pueblo, con la sola compañía de dos falderillos, eso sí muy Reales: Isabel II y Juan Carlos I, todo con el fin de amenazar, por adelantado, a la Unión Europea y ya empezó en ese camino logrando la traición a la mencionada UE, de Inglaterra y de la pobretona España. Además, empezó con las amenazas a Siria mandando así el mensaje a esos que llaman "países árabes" de que serán los Estados Unidos los que de hoy en adelante dispondrán cómo deben hacerse las cosas, que los contratos ya firmados con las empresas de la UE, tendrán que modificarse o "amoldarse" a las nuevas situaciones, en cambio, las oligarquías dominantes podrán estar tranquilas. Pero como cualquier oligarquía siempre domina uno o varios pueblos y en esa región existe desde hace milenios ya un pueblo indomable -el palestino-, se saca de la manga lo que primero llamaron "Mapa de ruta" y terminó siendo "papel de ruta" en el que se prometía la creación del Estado Palestino. ¡Les vale madre a los bandidos usenses que esa es la tierra de los palestinos y que el agresor ahí en esa zona es el Estado sionista! Pero los sionistas son sus perros de presa y cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde, así que ellos mismos se encargaron de echar al cesto de los papeles el mencionado "mapa" ya convertido en "papel de ruta". Powell justificó al genocida con cuentas pendientes ante la justicia belga por los asesinatos de Sabra y Chatila, Ariel Sharón, porque todo era una vil farsa de los bandidos usenses y de los asesinos sionistas, -nazis disfrazados de judíos-.
El petróleo fue la mejor máscara que se pusieron los invasores asesinos usanos y lo repiten hasta la saciedad las empresas de comunicación masiva que también son de ellos.
Nosotros, latinoamericanos, los del pueblo, debemos prepararnos para cuando caigan sobre nosotros porque ya empezaron con el chantaje contra México de petróleo a cambio de acuerdo migratorio y, casualmente, al día siguiente "encuentran en el lado gringo un trailer con mexicanos asfixiados". Más claro no canta un gallo. Bien sabemos, y lo estamos viendo otra vez, cómo se las gastan esos facinerosos yanquis.
Mayo 15 de 2003