Elguanchepress-Aguere
, 29-7-03Crónica de un Pendejo......
El pasado domingo 27 de Julio se celebró en Aguere la anunciada mascarada colonial del traslado del Trapo español, que simboliza la conquista de la isla, por las calles de dicha ciudad. Alrededor de 150 compatriotas independentistas de Azarug y de otras organizaciones impidieron el normal desarrollo de este acto infame que cuenta con la colaboración de los lacayos de los dos partidos españoles-PePe y Partido Sociolisto-y del Partido regionalista Coalición Callada.
A las 18,30 horas, cuando la banda de música militar del Ejército comenzó a emitir los primeros aullidos de corneta, un torrente de voces canarias acompañadas por el contínuo agitar de decenas de banderas nacionales de las siete estrellas verdes ahogaron por completo la parafernalia sonora típica de estos actos fascistas.
Coincidió la pendejada con el plante de la Banda Municipal de Música de Aguere en demanda de mejoras laborales, por lo que su personal presente estaba mermado a menos de la mitad. Este hecho motivó la obligada presencia de efectivos de la Banda Municipal de Valle Guerra que no se mostraban demasiado entusiasmados. Se notaba en muchos de los músicos laguneros la frustración por la falta de atención a sus demandas laborales y un notable brillo de secreta complicidad en sus miradas al observar la "movida" anticolonial.
Mientras tanto, según iba avanzando el patético cortejo-presidido, tristemente, por una descendiente del gran Doramas de Tamarant- las Unidades de Intervención Policial (UIP) de Tenerife y Las Palmas (suponemos que para dar más leña) se iban apostando a los lados del mismo dirigiendo sus miradas cargadas de odio hacia los pacíficos manifestantes. En la acera de enfrente un público que no llegaba a las 40 personas y cuya edad media rondaba los 60 años, contemplaba entre asustado y novelero la marcha de los acontecimientos. Entre ellos, algunos papanatas protestaron porque no pudieron escuchar en ningún momento los acordes del himno español, pues un inmenso y enérgico griterío, bucios, tambores, chácaras y demás se lo impidieron. En un momento dado, el tono de la protesta fue "in crescendo" y la fuerza juvenil llevó a un numeroso grupo de compatriotas a realizar una pacífica sentada a la altura del callejòn Dean Palahi. Allí recibieron una brutal carga policial, que incluso fue calificada de "violenta" por algún diario tinerfeño, y que produjo en varios de ellos una treintena de contusionados en cabeza y espalda. Una señora mayor fue salvajemente golpeada en el hombro derecho por uno de estos energúmenos con uniforme que no respetaron a nada ni a nadie. El resto de la gente arreció en gritos y consignas contra las fuerzas represivas, los militares, y los politicos y concejales apingüinados.
El rostro de la alcaldesa, del Presidente del Cabildo y demás eran todo un poema, reflejando una mezcla de miedo, vergüenza y rabia contenida. A los dos días, las declaraciones de Ana Oramas sembraron el escándalo cuando aplaudió la "ejemplar" intervención policial, llegando a decir que se lanzaron piedras por parte de los jóvenes cuando esto es absolutamente incierto. Estas declaraciones motivarán la presentación de una querella por parte de la organización Azarug, que en todo momento reivindicó el carácter pacífico de la protesta.
Un año más, el honor y la dignidad del Pueblo Guanche, del Pueblo Amazigh en general, se mantuvieron intactos. Ningún pueblo del mundo celebra su derrota por parte de otro pueblo que lo conquista. Nuestro pueblo canario no tiene porqué seguir soportando año trás año la hiriente humillación que desde hace más de cinco siglos le somete el colonialismo español. Basta ya.