Las candidaturas del PNC
A pesar del tiempo transcurrido, los legítimos miembros de los Comités Insulares de Tenerife y Gran Canaria del Partido Nacionalista Canario, nos vemos en la obligación de dirigirnos a los medios de comunicación para explicar a nuestros militantes, simpatizantes y electores, la verdadera situación del PNC y el lamentable secuestro al que nuestra organización ha sido sometida, para beneficio de unos pocos.
En ningún caso las candidaturas que el partido presenta en estas elecciones han sido propuestas por los verdaderos y democráticamente elegidos órganos de dirección del PNC. Al contrario, todas estas incorporaciones de última hora responden a una calculada maniobra de Juan Manuel García Ramos para calmar un antiguo resentimiento hacia otra organización en la que militó, pero de la que hubo de marcharse, sin culminar su ambicioso proyecto político.
El mejor modo de conseguirlo, introducirse en un partido con una amplia trayectoria de honradez, el PNC, aprovechándose del lento pero seguro crecimiento que, con paciencia, sus viejos próceres habían conseguido. A su vez, buscar alianzas con otros políticos en situación similar, sin duda un magnífico catalizador para establecer un estrecho nexo entre todos ellos. El PIL de Dimas Martín sería su mejor aliado en Lanzarote, la UC de Olarte en Gran Canaria, y algunos políticos con cierto renombre, Guigou y Guimerá en Tenerife.
Sin embargo, en el intento de culminar su ambiciosa estrategia, el Presidente García Ramos, encontró gran oposición en el seno del partido, fundamentalmente en Tenerife, donde ni el Comité Insular ni el Comité local de Santa Cruz, dieron el visto bueno a aquellos ex militantes del PP para encabezar sus listas.
Se lanza así García Ramos, en una atropellada carrera, a eliminar a la mayoría de los cargos orgánicos del partido en Lanzarote, Gran Canaria y Tenerife. Conseguido esto, colocó en su lugar a unos pocos y fieles militantes que se prestaron a este aciago juego de destrucción, quienes, ahora sí, permitirían, sin debates ni obstáculos, la entrada al partido de personas que, bajo el prisma de García Ramos, aportarían altos rendimientos electorales, independientemente de la coherencia político-ideológica de esa estrategia.
Frente a la importante contestación que en esos momentos se produce desde dentro del partido y en varios medios de comunicación, y con el propósito de reducir al mínimo el más que probable y negativo impacto para su imagen, por la crudeza de actuaciones, el presidente inventa una trama en la que se nos acusa a muchos militantes y cargos del partido de responder a intereses de CC, habiéndosenos encomendado la destrucción del PNC desde dentro. Lo cierto es que hoy, con CC al margen pero con la mano de García Ramos al frente, más de 100 militantes con cargos en la organización nos encontramos apartados del partido, el PNC no existe en Gran Canaria por exigencias de Olarte, ni en Lanzarote por las de Dimas, y en Tenerife, lo que queda, ha sido entregado a ex dirigentes del PP, del PSOE o CC atrincherados tras las siglas más limpias de la política canaria.
El verdadero destructor del PNC ha sido Juan Manuel García Ramos, quien ha tratado de quebrar sin escrúpulos el valor del nacionalismo en canarias, escondiendo tras las siete estrellas verdes la bandera de la ambición personal.
El Comité Insular del PNC de Tenerife
El Comité Insular del PNC de Gran Canaria