¿Qué significa iniciarse como "Sacerdotisa de la Diosa"?
Una iniciación es, como su nombre lo indica, un nuevo comienzo. Una iniciación como Sacerdotisa de la Diosa-Madre es, además, un compromiso con la Madre, con nosotras mismas, con las demás mujeres y con todo lo viviente, por cuanto hasta el más pequeño de los seres es fruto de Su amorosa Creación.
(Sandra Román)Guaire Adarguma Anez' Ram n Yghasen*
Ante las consultas que algunas señoras y señoritas nos vienen formulando en torno a las actividades que las sacerdotisas deben desarrollar en el seno de la Iglesia del Pueblo Guanche, en el culto a la Diosa-Madre Chaxiraxi, deseamos manifestar que sí bien ya existen unas reglas básicas de comportamiento y liturgia, éstas son provisionales, ya que las reglas por las cuales habrán de regirse el clero femenino serán las emanadas del Gran Tagoror de la Diosa a celebrar en fecha aún no determinada. Para que las personas interesadas puedan ir adquiriendo algunos conocimientos en torno al culto de la Señora, iremos publicando con el beneplácito del coordinador de este medio, una serie de artículos en torno a las actividades de la Iglesia del Pueblo Guanche, y además incluiremos algunas referencias de otras confesiones religiosas hermanas que cuidan del culto de la Gran Diosa-Madre.
Con ello, pretendemos que las personas interesadas en nuestro culto adquieran una visión mucho más amplia y universal de la veneración que bajo varios aspectos se rinde a la Diosa Chaxiraxi, La Señora, y que nos sirva para reflexionar en torno a nuestras ancestrales raíces espirituales, las cuales se hunden en el más remoto pasado. Iniciaremos esta serie de citas con un texto de nuestra hermana en la Diosa-Madre, Sandra Román.
"Iniciarse como Sacerdotisa de la Diosa significa entregarle toda nuestra vida, ponernos en Sus manos con coraje, fortaleza, decisión y confianza.
Para algunas de nosotras es, en realidad, la renovación de un voto que hicimos hace mucho, mucho tiempo.
Para otras es un camino nuevo, el que las ha estado esperando desde siempre y que por fin han decidido recorrer. Y para otras, puede no ser su camino al menos en esta vida, ya que cada alma tiene su propio recorrido y es preciso ser muy honestas con él. Para seguirlo necesitamos estar muy abiertas para poder oír la voz de nuestro corazón y permitir que sea nuestra propia alma quien nos tome de la mano y nos guíe hacia los lugares y las personas que corresponden a las lecciones que hemos elegido aprender.
Estamos viviendo una época en la cual los antiguos conocimientos están disponibles para todas aquellas almas con sed de aprender. La solemnidad y la rigidez, propias de las ceremonias patriarcales, van cediendo su lugar al entusiasmo y la alegría, al placer de celebrar el retorno de la energía femenina. Pero todas estas maravillas con que la Diosa abre sus brazos hacia nosotras no deben confundirse con tomar nuestro compromiso a ligera.
Las mujeres estamos tan acostumbradas a que no se nos respete que nosotras mismas nos hemos olvidado del verdadero significado de esta palabra. Del mismo modo, confundimos "compromiso" con "mandato" y huimos de todo aquello que signifique hacernos cargo de nuestras propias elecciones y de nuestros actos.
Sin respeto y sin compromiso no existe una auténtica "iniciación".
Nuevos rescates de la ancestrales religiones como la Guanche han puesto al alcance de todo el mundo conocimientos mágicos que son muy importantes rescatar para nuestra vida diaria. Pero también han aportado mucha confusión en los descerebrados devotos de otras confesiones de marcado carácter absolutista, por un lado porque la única auténtica "antigua religión" es la religión de la Diosa. Y esta no incluye el culto a un "Señor" y una "Señora" sino a una Madre que es el Gran Útero que dio origen a todo lo que es: fin y principio, el Gran Misterio. La auténtica "antigua religión" no contiene elementos patriarcales, por cuanto "el culto a los señores" data de apenas 5.000 años, cuando hubo más de 30 milenios anteriores de reverencia profunda a la Divinidad Femenina.
La Iglesia del Pueblo Guanche ha puesto al alcance de todos algunos métodos de iniciación, muy válidos a la hora de presentarse ante la Divinidad con humildad y respeto para que Ella pueda servirse de nosotras como Su instrumento. Se trata de una ceremonia privada que nos abre un importante portal hacia los Misterios, pero no nos acredita como sacerdotes ni como sacerdotisas y mucho menos nos pone en condiciones de iniciar a otras personas. Se trata de un camino personal y es en este ámbito donde debemos vivirlo.
Pero llega un momento en nuestra vida en donde es preciso explorar aspectos mucho más profundos e interactuar y compartir con otras personas nuestros caminos y experiencias. No estamos aislados de los demás y es necesario aprender de quienes han visto parte de la sabiduría y están dispuestas a compartirla y prepararnos a conciencia para poder guiar a otros cuando nos llegue el momento.
Iniciar Sacerdotisas o Sacerdotes de la Diosa es una gran responsabilidad y un camino maravilloso. Ojalá que día a día se multipliquen Sacerdotisas y sacerdotes auténticos, comprometidos de corazón y respetuosos del camino que han elegido las almas que se acercan a ellas para reencontrar la conexión con su propia Divinidad interior.
Y ojalá que todas las personas que dicen actuar en nombre de la Diosa lo hagan siempre con honestidad, responsabilidad y sabiduría. Benditas sean."
Aquellas personas que deseen recibir información, la pueden solicitar mediante teléfono, E.mail o bien escribiéndonos a la dirección del membrete.
*Guadameñe de la Iglesia del Pueblo Guanche.
Canarias, 15 n Magek, 3 akano. (= 15 de marzo de 2004, del calendario occidental)