EL CAPITAL PONE PRECIO AL PAISAJE QUE NOS PERMITEN VER
Eduardo P. García*
"En 2001, el Cabildo encargó una asistencia técnica que tiene como objetivo calcular el valor patrimonial de los ecosistemas tinerfeño. Con su conclusión, la Corporación dispone de un instrumento que apoya las decisiones de la planificación territorial y cuantifica los cambios producidos en la calidad ambiental."
Así comienza un artículo publicado el pasado 6 de diciembre en su página 8 el rotativo El Día. En dicho artículo el insigne Consejero de Medio Ambiente y Paisaje, y otrora militante comunista don Wladimiro Rodríguez Brito, nos da a entender que según dicho estudio nuestro paisaje tiene precio, nada menos que más de 24 mil millones de euros. Mal asunto cuando el capital pone precio a las cosas, generalmente es el paso previo para despojarnos de ellas y aplicar una tarifa si queremos "disfrutarlas". No olvidemos que persisten los planes para que en un futuro inmediato los canarios que deseemos "disfrutar" de una visión cercana de "nuestro" Teide deberemos pagar una entrada de acceso, con lo cual el capitalismo colonial nos aplicará, una ves más, nuestra impuesta condición de extranjeros en nuestra propia Patria Canaria, o como se dice en lenguaje figurado "Residentes".
Sabemos por experiencia que las supuestas intenciones expuestas por los políticos, en torno a cualquier plan o proyecto, no suelen ser las que realmente pretenden y persiguen los grupos de presión que sustentan a éstos. Tenemos sobrados ejemplos en los que los políticos serviles presentan una acción o planificación supuestamente beneficiosa para la sociedad, cuando lo que realmente se oculta tras ellas son operaciones especulativas que producen a sus promotores muchos cientos de millones, y cuyas migajas, dejadas en los bolsillos de determinados políticos serviles, suelen ser lo suficientemente importantes como para dejarles económicamente situados, a costa, naturalmente, de los ciudadanos que dicen representar.
Esta claro que cuando se le pone precio a las cosas creadas por la naturaleza, ello constituye el paso previo para después ponerles cercas y puertas, las cuales sólo podrán ser traspasadas mediante tarifas aplicadas por quienes se apropian de las mismas. En el caso de nuestro maltrecho medio ambiente, no cabe duda de que fue dispuesto en plenitud por la Diosa Charixaxi y puesto a disposición de sus hijos para su uso y disfrute de manera gratuita, pero como el capital expoliador no duda en apropiarse incluso de la obra de los propios dioses, para su exclusivo beneficio, no duda en crear necesidades, a las cuales posteriormente dan satisfacción, naturalmente mediante el cobro de una cuota.
Si nuestro paupérrimo medio ambiente está tasado en X millones de euros, ello puede suponer que, por ejemplo, ante la insistencia de Endesa-Unelco en cargarse buena parte de "nuestro" pinar, para aumentar los beneficios que extrae de Canarias, el Cabildo va a protestar porque se va a perjudicar a la isla en X miles de euros en que está valorado la parte del medio ambiente que esta empresa española pretende destrozar. Ante esta situación, el Cabildo echará mano del estudio de marras el cual, según el director insular de medio urbano para la Corporación insular, Jorge Bonnet, "es un instrumento de apoyo en la toma de decisiones sobre la planificación territorial y capaz, también, de cuantificar los cambios de calidad ambiental producidos por las actividades que se realizan sobre el territorio" es decir, un indicador que contabiliza el impacto económico que se ocasiona al medio y que se define como pérdida potencial del valor", es decir, el Cabildo dirá que el coste estimado de lo que se va destrozar es de X millones de euros, la empresa extractora hará sus cálculos, y si le es rentable abona la cantidad estimada y destruye lo que le conviene, así, los políticos que dirigen el Cabildo cubren las apariencias y sirven a sus amos de la metrópolis que son quienes –al fin y al cabo– les sostienen en el poder y, como siempre, quienes pagamos estos costos seremos los obligados consumidores canarios mediante ligeros aumentos de precios en las ya abultadas facturas del suministro eléctrico, y así ¡aquí paz y en el cielo cabreos!.
Igual ejemplo podríamos aplicar al proyecto de Macro-Base Naval, camuflada de Super Puerto Comercial, que se pretende construir en Granadilla, o a cualquier otro desatino a los que nos tienen habituados estos políticos españolistas.
La verdad es que esta manera de actuar de "nuestros" políticos, no nos coge por sorpresa a quienes tenemos algunas nociones de la Historia de los colonizadores en Canarias. Veamos como los canarios tuvimos y continuamos haciendo frente a los gastos ocasionados a los españoles por la ocupación de nuestra Patria. Los gastos de la guerra que unilateralmente declaró España al pacífico pueblo canario fueron prefinanciados por judíos genoveses establecidos en España, (los que por cierto, fueron expulsados de España por los Reyes Católicos, cuando éstos no pudieron hacer frente a las deudas que tenían contraídas con ellos, con motivo de la guerra de Granada), y éstos cobraron los dineros invertidos, más los intereses, mediante grandes concesiones de las tierras canarias ocupadas por la fuerza de las armas a sangre y fuego, además de los pingües beneficios obtenidos por la venta de miles de canarios como esclavos en los mercados de Valencia, Sevilla y Barcelona, con lo cual a los mercenarios invasores no sólo les salió gratis la ocupación de nuestro país, sino que además obtuvieron grandes beneficios económicos, sin que hasta la fecha nadie haya pedido las cuentas «del Gran Capitán».
Desde entonces, esta manera de actuar de los colonizadores no ha tenido discontinuidad, persisten con la misma política de extracción de los recursos naturales de nuestras islas, siendo además los canarios quienes debemos sustentar todo el aparato extractivo; desde las fuerzas de ocupación al aparato ideológico, pasando por los jurídicos-represivos, religioso y económico. En este aspecto, no podemos decir que la Historia se repite, pues simplemente no ha cambiado, ya que si bien han variado las formas, no así el fondo.
Se dice que no se puede poner puertas al campo, es posible que sea así en otras latitudes, pero no aquí en Canarias, donde no sólo se le pone puertas sino que además se le aplica tarifas de uso y "disfrute".
*Secretario Insular de Prensa y Documentación de A.P.I.F.D.I.C.
Ciudad colonial de Eguerew, diciembre de 2003.