POR SUS OBRAS LOS CONOCERAN (yV)

Eduardo Pedro García Rodríguez*

Canarias, tarde o temprano, sería conquistada o por portugueses, españoles, ingleses o franceses, o musulmanes, eso es incontestable. Hasta los yanquis estuvieron a punto de "meternos mano" en 1898 y los nazis en la IIª Guerra Mundial.

Estas afirmaciones vertidas por el Sr. López Mederos le permite sentar plaza como "adivino del pasado." Esta clara la intención del mensaje, según el articulista debemos aceptar resignadamente los hechos consumados, es más deberíamos estar contentos por haber sido invadidos, masacrados, esclavizados, ultrajados y saqueados por los indígenas de la península ibérica y, además, dar gracias porque los denominados españoles fueron más contundentes y despiadados que los normandos, mallorquines, genoveses y portugueses.

Si esto es así, según se desprende de sus afirmaciones ¿podría explicarnos porque los diversos pueblos asentados en la península ibérica en determinados periodos históricos rechazaron las invasiones de otros pueblos? ¿Cómo es que no aceptaron refinadamente la ocupación de sus tierras por otras civilizaciones técnicamente más avanzadas? Ya hemos dicho que ese ente que llaman España no existió jurídicamente hasta finales del siglo XIX, hasta esa fecha su historia está jalonada de una serie continua de guerras entre los diversos reinos establecidos en la península ibérica, hasta que finalmente dos de ellos lograron imponerse por medio de las armas y someter a los demás, exceptuando a Portugal, que continúa siendo la espina clavada en el corazón imperialista del reino de España.

Como ya hemos apuntado durante el reinado de los Reyes Católicos (1.475-1516), la península ibérica estaba dividida en tres grandes reinos: El de Navarra, que aún continuaba enzarzado en luchas internas entre Agramonteses y Beamonteses. El de Castilla, gobernado por Isabel Iª, y el de Aragón gobernado por Fernando II. Todos ellos independientes entre sí, a pesar de que en Castilla Fernando era co-rey, mientras que en Aragón Isabel era sólo reina consorte, y ambos reinos se gobernaban independientemente el uno del otro. Los reinos restantes son fagocitados e incorporados por las armas, los últimos en 1492 el de Granada y en 1512 el de Navarra.

El vínculo que unía a estos reinos no eran territoriales, eran puramente religiosos y los enemigos a derrotar eran el Islam y en menor grado el judaísmo, ya que los príncipes de los pueblos ibéricos (como los del resto de Europa) estaban sometidos a la férrea obediencia de los papas de turno, quienes gracias al fanatismo cristiano tenían un poder político e incluso militar ilimitado, y quitaban y ponían coronas a su antojo.

De hecho el primer rey Austria que fue Carlos de Habsburgo, hijo de Felipe el Hermoso y Juana de Castilla (la loca). Recibió en primer lugar la corona de Castilla, ya que en Aragón siguió reinando su abuelo Fernando.

Aunque Castilla (con menos de la quinta parte del territorio ibérico) por acciones militares o mediante alianzas ejercía su hegemonía sobre otros pueblos de la península ibérica, éstos eran simples feudatarios que conservaban sus leyes y sistemas de gobiernos propios que no dudaron en defender incluso con las armas antes los intentos centralistas de monarcas posteriores.

Como prueba de la preponderancia de Castilla sobre los demás reinos ibéricos, veamos una disposición de la reina Isabel en que asume para sus reinos el monopolio de todos los despojos de las depredaciones llevadas a cabo en África y en América: "Otrosí, por cuanto las islas, y tierra firme del mar Océano e islas de Canarias fueron descubiertas y conquistadas a costa de estos mis Reinos, y con los naturales de ellos, y por esto es razón que el trato y provecho de ellas se haya, y trate y negocie de estos mis reinos de Castilla y León y en ellos y a ellos venga todo lo que de allá se trajere; por ende ordeno, y mando que así se cumpla, así en las que hasta aquí están descubiertas, como en las que descubrieren de aquí adelante en otra parte alguna. (En: Fernando Díaz- Plaja, 1973:151)

Como se puede deducir fácilmente de este documento, no entraba en los planes de Isabel permitir que el resto de "España" participara de los beneficios obtenidos del saqueo de los pueblos sometidos por Castilla, de hecho la invasión y colonización de las Islas Canarias se hizo en nombre de Castilla, y jamás en nombre de España. Al respecto es digno destacar que, algunas de las primeras disposiciones del recién creado Cabildo de Tenerife, prohibían a catalanes, genoveses, y otros pueblos ibéricos el ejercicio del comercio e incluso la tenencia de ingenios azucareros o tierras en la isla, aplicándoles las normativas para extranjeros, pues éstos eran súbditos del imperio aragonés.

La forzada cohesión territorial del ente conocido como España está sostenida con alfileres, ya que está cimentada en una serie de falacias y falsificaciones históricas, mantenidas mediante un único pensamiento religioso impuesto con métodos brutales e inhumanos, y por un ejército entrenado y mentalizado más para mantener la forzada cohesión interna que para hacer frente a un hipotético enemigo externo. En la actualidad no son pocos los pueblos de la península ibérica que continúan reivindicando sus históricos derechos a la libertad e independencia.

¿Acaso no le asiste a la Nación Canaria situada en el continente africano, y que fue invadida por los indígenas ibéricos sin que mediara ningún tipo de provocación por parte de los primitivos canarios, el derecho a luchar por su libertad e independencia y descolonización como les asistió -y asiste - a los diversos pueblos establecidos en la península ibérica?

Sr. López Medros, tengo en mi poder una colección de fotografías realizadas por los servicios fotográficos del ejército de ocupación francés en Indochina (hoy Vietnan) en la que podemos contemplar a la burguesía autóctona en franca camaradería con oficiales y colonos franceses inaugurando puentes y locales sociales, ¿cree usted que porque un sector de la burguesía de un pueblo esté al servicio del invasor, la nación sometida debe renunciar a conseguir su emancipación? Como bien sabe la nación vietnamita hoy es independiente, aunque para ello tuvo que enfrentarse no sólo a los franceses, sino también a un gigante de pies de barro que pretende dominar el planeta, el imperialismo norteamericano.

En cuanto a que, "Hasta los yanquis estuvieron a punto de meternos manos en 1898", no le quepa la menor duda Sr. López Medros, que si por aquellas fechas los norteamericanos hubiesen tenido verdadero interés en ocupar nuestras islas, no hubiese sido necesario una operación militar para ello, simplemente hubiesen hecho una oferta económica a la monarquía española, y ésta nos hubiese vendido como vendió a las Islas Filipinas y a Puerto Rico, aunque posiblemente hubiesen ofrecido algo menos de los 20.000 dólares que pagaron por aquellas también colonias españolas. Pero hay que reconocer que al contrario que las monarquías españolas los yanquis saben programar su política exterior a medio y largo plazo, así, con el transcurso del tiempo, los norteamericanos han venido a tener bajo su órbita y disfrutar de la situación geoestratégica de las Islas Canarias al servicio de sus intereses, mediante la inclusión con calzador de nuestras islas en la OTAN, y ello a pesar de que el pueblo canario votó NO en el referéndum correspondiente, resultado que el gobierno socialista de aquel entonces en la metrópolis se pasó por el "Arco del Triunfo", demostrando así una vez más que los deseos de los nativos de esta colonia les importa muy poco.

El hecho de que actualmente el monarca del reino de España y los políticos de turno hayan decidido fomentar el turismo político en nuestras islas, y se dejen fotografiar con los fieles servidores del sistema colonial, entre los que destacan los autodenominados nacionalistas, e incluso con algunos enseñantes criollos bien pagados para que moldeen las mentes de los jóvenes canarios engañándolos para que renuncien a sus milenarias raíces y adopten una supuesta europeicidad, no presupone que este pueblo deje de reconocer que está sometido por una potencia colonizadora, y por tanto, aspire a su libertad, como hemos expuesto más arriba, y esto por mucho que este derecho natural y universal pueda molestar a toda una serie de criollos serviles cuyas máximas aspiraciones consisten en ser peces rémoras y alimentarse de las migajas que se desprenden de la boca del tiburón cuando éste Devora a sus presas, aunque éstas presas sean sus propios hermanos.

Con relación a la posibilidad de que "los nazis ocuparan las islas durante la segunda guerra mundial," la verdad es que no les fue necesario, pues sus correligionarios españoles le permitieron hacer uso de ellas de manera discreta como bases de suministros de las flotas de submarinos que operaban en el Atlántico, a pesar de la supuesta neutralidad de la dictadura franquista, los submarinos nazis campaban a sus anchas en aguas de las islas, las bases de abastecimiento y las estaciones de radio alemanas eran un secreto a voces, recuérdese el centro de Estudios de Primates ubicado en el Puerto de la Cruz, o las instalaciones camufladas en Lanzarote y Fuerteventura, entre otras.

En fin, espero haber rememorado algunos pasajes de nuestra historia que posiblemente el Sr. López Medros tenía olvidados, o no recordaba cuando escribió su artículo, y no dudo que en lo sucesivo se informará mejor antes de verter afirmaciones "científicas" e "incontestable" en torno a determinados aspectos de nuestra historia.

* Presidente de la Asociación Sociocultural Kebehi Benchomo.
Chinte, wanfuy 22 n 5º akano.
Fuentes consultadas:
Fernando Díaz-Plaja
Historia Documental de España
Guadiana de Publicaciones. Madrid, 1973.