ALGUNOS ANTECEDENTES DE LA DIOSA-MADRE
EN LAS ISLAS CANARIAS
Guaire Adarguma Anez' Ram n Yghasen *
En el presente artículo vamos a tratar de exponer las pruebas documentales y arqueológicas que atestiguan que el primitivo panteón de la Iglesia del Pueblo Guanche no estaba presidido por un Dios masculino, sino por una Diosa. A raíz de la conquista de las Islas Canarias por las huestes europeas, éstas y el clero que las acompañaban, portadoras de un etnocentrismo fanático y defensores a ultranza de un monoteísmo masculino acérrimo, no concebían la existencia de una Diosa suprema y dominante. Los primeros cronistas a pesar de su supuesta capacidad intelectual no se sustrajeron a estos planteamientos, y así, los más liberales se atrevieron a indicar de manera velada que el panteón de la iglesia guanche estaba presidido por una "Deidad" o Ser Superior sin especificar el genero atribuido a dicha deidad.
Generalmente los cronistas e historiadores, al hacer referencia a la Diosa, casi siempre la cambiaban de género y hablaban de un Dios, expresión más acorde con sus convicciones y con las disposiciones de la "santa" inquisición española. Los dioses masculinos en el panteón guanche cumplen funciones meramente de intermediarios o paredros y que, con la implantación del cristianismo, fueron suplidos por los ídolos de santos paganos católicos tal como hemos expuesto en otro trabajo.
Existen pruebas más que suficientes que atestiguan la supremacía de la Diosa-Madre en la cosmogonía guanche, a pesar de las reservas de algunos estudiosos del tema, quienes posiblemente están embargados por los mismos sentimientos de fuerte arraigo católicos que tuvieron los primeros cronistas, los cuales hicieron todo lo posible por ocultar el género de la Divinidad Suprema que corona el panteón de la iglesia del pueblo guanche, así vemos que:
"...Un último argumento de igual dificultad al que hemos señalado, es el saber si el Ser Supremo que se cristianiza, formalizado ahora a través de la Virgen, corresponde al que los guanches consideraban como su Principio femenino. Parece lógico que así sucediera, pero no es tan evidente conocer si ese principio femenino fue efectivamente el Sol." (Antonio Tejera Gaspar, 1988:15)
Sólo algunos viajeros y exploradores que a pesar de visitar las islas en expediciones de saqueo, no estuvieron directamente involucrados en los planes de conquista de nuestra nación por las potencias europeas, nos trasmitieron el hecho real de que el panteón de la iglesia del pueblo guanche estaba presidido por una Diosa, cuya máxima representación en su aspecto visible es Magek "la" Sol.
De una expedición del año 1341 nos han llegado algunos detalles algo más precisos: dos naves, fletadas por el rey de Portugal y con tripulación florentina, genovesa y castellana, alcanzaron las islas en el mes de julio del citado año bajo el mando del genovés Niccoloso da Recco y del florentino Angiolino del Teggihia de Corbizzi; Permanecieron en las islas durante cinco meses y, a su regreso a Lisboa, contaron tantas cosas interesantes que nada menos que el propio Boccaccio tomó la pluma para escribir un retrato de nuestros antepasados guanches, basándose en los datos que, por carta, le había dado da Recco. Según recoge Boccaccio, tenían reyes y sacerdotes y adoraban a una Diosa.
También el cronista Andrés Bernáldes en su Crónica de los Reyes Católicos nos dice que en Tamarant (Gran Canaria) había una casa de oración llamada Toriña,
[1] y que allí "tenían una imagen de palo tan luenga como media lanza, entallada, con todos sus nervios de mujer desnuda, con sus miembros fuera, y delante de ella una cabra de un madero entallada, con sus figuras de hembra, que quería concebir, y tras ella un cabrón entallado de otro madero, puesto como que quería subir a engendrar sobre la cabra."Por otra parte, creemos que durante algún periodo de nuestra proto-historia, el pueblo guanche mantuvo contactos con la civilización egipcia. Si bien la veneración a la Diosa, digamos reglada, comenzó a desarrollarse en las primitivas culturas mesopotámicas, (Isthar, Astarté...) desde aquí presumo que pasó a Egipto llegando a ser la reina del panteón de las Diosas representada como Isis. Por el mismo periodo histórico los fenicios implantaron el culto a la Diosa bajo diferentes denominaciones entre otras de Tanit-Tinnit, Tanit-Baal etc. Los fenicios extendieron el culto por todo el mediterráneo y una gran extensión del Atlántico, llegando hasta nuestras islas, y como es sabido Tanit fue asumida por griegos, etruscos y romanos, como Venus, Afrodita, Venera, Dea Caeleste, Cibeles, Juno etc. etc. Estas advocaciones de la Diosa-Madre le fueron usurpadas y sincretizadas por la iglesia romana atribuyéndoselas a María madre de Jesús, quien realmente no comenzó a ser venerada por los cristianos sino a partir de mediados de siglo IV d.n.e., en un intento por contrarrestar la veneración que los primitivos cristianos continuaban profesando a la Diosa-Madre Universal.
En las Islas Canarias, se la venera como Tanit, Tara, Chaxiraxi, "La Señora" Moneiba, Magek Abora, Diosa Celeste, de La Luz, Tajo etc. Con la conquista española, la Iglesia del Pueblo Guanche fue brutalmente desarraigada y destruido. El panteón de la Diosa-Madre pasó a ser ocupado por una pléyade de vírgenes y santos paganos católicos, hasta el extremo de que el 98% de los templos católicos en las islas, están dedicados a vírgenes, santas y santos del santoral católico, y sólo un triste 2% a otras advocaciones cristianas. Además, muchos de los templos católicos están situados en lugares donde anteriormente estuvieron ubicados Efekenes o santuarios guanches.
En cuanto a la vinculación de nuestros antepasados con el antiguo Egipto, hay indicios fehacientes de que debió existir. Por ejemplo: los habitantes de la isla de La Palma, cuyo nombre guanche es Benahuare (los de Ahuare=Awuara) proceden como todos los canarios de pueblos líbicos-beereberes, o mazigios. Una tribu libia tuvo su asiento en las inmediaciones del Oasis de Hawara, de donde posiblemente tomó su nombre, además hay muestras arqueológicas que muestran la similitud de determinados elementos (pinturas, instrumentos etc.,) entre Canarias y Egipto, además de la similitud en la manera de embalsamar los cadáveres, que, salvando los adelantos adquiridos por los egipcios durante las últimas dinastías, son básicamente iguales, o la costumbre de los reyes de casar con hermanas a falta de mujer de sangre real apropiada, e incluso en algunos modos de impartir justicia etc. etc., o el nombre del dios mediador de la lluvia Achaman, Acorán (Hamon "el" o "el oculto") la adoración a "la" Sol como deidad creadora. Así como las construcciones piramidales alineadas astronómicamente que existieron en todas las islas de la que aún se conservan algunas. Construcciones troncocónicas, bazinas, túmulos, torretas, etc.
Por otra parte, al margen de la Tamusni (historia oral que en nuestro pueblo se trasmite de abuelos a nietos), existen los testimonios arqueológicos, y yacimientos de grabados rupestres donde se conservan millares de petroglifos con representaciones de la Diosa Tanit, en sus manifestaciones más arcaicas, como estrellas de ocho y doce puntas, rombos, cuadrados, octógonos, cruces, manos, palmeras, escaleras, columnas, lunas crecientes, ojo de los dioses e incluso la propia imagen primitiva de la Virgen de Candelaria cuya talla no era de origen cristiano, etc. etc. Así como lugares de culto tanto al aire libre como en cuevas y construcciones, donde abundan las cazoletas y canalillos donde se vertían las libaciones rituales dedicadas a la Diosa, por las sacerdotisa (maguadas) y los sacerdotes (faycanes, kankus y guadameñes).Y el testimonio etnográfico de nuestro pueblo que canaliza su religiosidad mediante las vírgenes y santos, y muy pocos, mediante otras advocaciones como cristos, el espíritu santo etc. Estos aspectos últimos, son venerados principalmente por las elites y el clero.
En fin, no hay peor ciego que el que no le interesa ver. Al tiempo que nos impusieron una religión ajena, que buena parte de la sociedad guanche tubo que asumir, a cambio de salvar sus cabezas, y que la iglesia católica, supo imponer sincretizando fórmulas paganas cristianas con el antiguo panteón guanche.
Veamos el origen Cartaginés de las estelas de la Diosa Tanit, algunas de cuyas representaciones están presentes en los yacimientos arqueológicos de las Islas Canarias: según el profesor de literatura latina y civilización romana de la Universidad de Grenoble, Serge Lancel, en la introducción a la obra de Monique Larrey y Leo Duval, L' Énigme des stéles de la Carthage Africaine. "Los arqueólogos no serán hostiles a lo que estos asentamientos de piedra juegue sobre los registros que le son familiares, y que en una nueva vía les animará. Dejemos a Tanit misma reconocer a los suyos..."
El desarrollo social y económico de Cartago, unido a sus ancestrales valores matriarcales entrañan una revolución que introduce nuevos conceptos en el panteón fenicio. Baal Amón es desplazado del lugar que había usurpado a la Diosa-Madre, así, los cartagineses devuelven el protagonismo a Tanit (TNT). Sus signos son labrados, son formas de arquetipos matrilineal.
LAS HUELLAS DE LA DIOSA TANIT EN LAS ISLAS CANARIAS
"El Archipiélago (Canario) fue poblado a lo largo del primer milenio antes de Cristo en un largo proceso de imposible definición en la actualidad. Podemos afirmar, y la arqueología nos lo va mostrando poco a poco, que hubo sobre todo dos culturas mediterráneas que dejaron huellas en las islas, la púnica y la romana, bien directamente bien a través de poblaciones paleobereberes transportadas al Archipiélago. A estas dos influencias habría de suceder un largo periodo de aislamiento hasta la conquista castellana (s. XV d.C.), durante el cual la cultura se desarrolla en un medio cerrado como es la isla en un largo y diferenciador proceso de adaptación.
Realizar un estudio exhaustivo sobre la presencia de Baal Hammón y Tanit en las islas Canarias no es posible por ahora, por las siguientes razones:
1º) Porque en las islas sólo conocemos algunas de sus manifestaciones y tenemos grandes lagunas a la hora de explicar el sistema religioso canario, que debió haber ido cambiando para servir a la sociedad para articularse en el nuevo territorio.
2º) Inexistencia (por ahora) de materiales púnicos originales, por lo que nuestras apreciaciones se realizan sobre representaciones secundarias de la diosa Tanit realizadas en el Archipiélago.
Es conocido que el modelo de Cartago (Fantar,1990) de sacrificios infantiles (tofet) y, por consiguiente, el culto a Tanit y Baal-Hammón, se repite a lo largo del Mediterráneo occidental, tanto en el Norte de África como en las islas adyacentes. Este ritual funerario lo hemos encontrado igualmente en desarrollado en el yacimiento de El Portichuelo (Telde. Gran Canaria) y claros vestigios en otras islas (Fuerteventura y Tenerife), (cuenca et al. 1996: González et al. 1999), donde aún es recogido por las fuentes históricas cercanas a la conquista lo que nos habla de su amplio arraigo y perduración.
3º) La ausencia mayoritaria de representaciones con datación absoluta o relativa, impide establecer evolución de las representaciones como reflejo del proceso adaptativo del sistema religioso canario.
A pesar de las dificultades antedichas, presentamos un largo repertorio de grabados y estatuaria de la diosa Tanit y de su paredro que comprende a todo el Archipiélago. Dichas representaciones vienen a ratificar la conexión entre los mundos religiosos canario, fenopúnico y paleobereber, a través de una de sus manifestaciones más genuinas." (Mª. del C. del Arco Aguilar, 2000:44)
Una imagen de la Diosa Tanit fue localizada en uno de los bloques del pozo de la Cruz en "San Marcial del Rubicón" situado en un área arqueológica ubicada en el Sur-sureste de la isla de Lanzarote, municipio de Yaiza, sobre una plataforma de abrasión formada al pié de los Ajaches, uno de los macizos más antiguos de la isla.
En esta zona existen varias playas levantadas, originadas como consecuencia de los cambios del nivel del mar durante el cuaternario. (Antonio Tejera Gaspar et al,1989:35)
En un grabado rupestre localizado en Guia de Isora, en el panel de Aripe, creemos ver en él la figura de un sacerdote con los brazos elevados sosteniendo otra figura de menor tamaño en la que también creemos ver la de un niño. Lo tenue del grabado no permite apreciar en detalle a la figura, no obstante, se puede deducir que la figura va vestida con una amplia túnica o tamarco, tal como solían vestir los sacerdotes de Baal Hammón y de Tanit. Un grabado similar se encuentra en el yacimiento del macizo de Balos en el barranco del mismo nombre en la isla de Gran Canaria. Sobre el origen y cronología de este yacimiento, el investigador A. Beltrán opina: "Queda pues sentado que todas las cuestiones relativas al origen, cronología y relaciones de los grabados y del resto de las islas son de imposible solución, al menos con certidumbre, en el momento presente, y solamente cuando se aclare el problema de la procedencia de los aborígenes canarios y de la época de su arribada a cada una de las islas y las fases de desarrollo y caracteres de su cultura material, se podrá avanzar, con seguridad, en el tema; lo dicho no excluye que se puedan adelantar hipótesis de trabajo con un fondo de verosimilitud e incluso de algunas precisiones concretas".
Así, el doctor Beltrán concluye: "El macizo de los Balos fue un santuario o lugar sagrado, en uno de los puntos estratégicos de Gran Canaria, su posición privilegiada respecto de las entradas en la isla lo hace muy accesible, pero no obliga a suponer que quienes llegaron a grabar allí lo hiciesen circunstancialmente, sino que debe pensarse en habitantes de la isla que han dejado allí sus huellas picadas sobre la roca a lo largo de unos cuatro mil años." (En:Julio Cuenca Sanabría, 1982:13)
En un próximo artículo hablaremos más de las representaciones de la Diosa-Madre Chaxiraxi en su representación como estrella de ocho puntas, presente en los paneles de grabados rupestres existentes en las islas.
*Guadameñe. Iglesia del Pueblo Guanche.
Faykanato n Chinet, wanmayk n 5º akano.
[1] En la isla de Tenerife, existe un lugar de claras connotaciones religiosas guanches, la Montaña de Guajara. En su término están los terrenos que conformaban la Hacienda Toriña, en la que está ubicada la casa del pirata Amaro Pargo, un antiguo santuario guanche y una ermita dedicada a la Virgen del Rosario y San Amaro.