AVES RAPACES

Eduardo Pedro García Rodríguez *

Ciertas aves de presa que tienen una majestuosa presencia, como las Águilas imperiales, no desdeñan, cuando la ocasión se presenta, alimentarse de carroña a falta de presas vivas. Este es el caso del águila imperial norteamericana, emblema del orgullo imperialista colonial de aquel país. También es sabido que cuando este tipo de rapaz caza una presa ya no la suelta. Es posible que el plante dado por el cuervo español al águila norteamericana, al levantar el vuelo y retirarse de la ocupación y expolio de Irak, haya despertado las iras de aquel coloso con pies de barro, cuyos últimos fracasos sufridos en sus invasiones depredatorias, posiblemente le inciten a arremeter contra sus aliados más débiles, especialmente si se consideran traicionados por estos.

Por ello, la reacción del águila carroñera no se ha hecho esperar, y como represalia decide modernizar y rearmar al ejército de su gendarme en el noreste de África, el reino de Marruecos, otro cuervo vecino del cuervo hispanus, que, como aquel, siente especial predilección por los objetos brillantes, los cuales suelen robarse mutuamente para adornar sus respectivos nidos.

No deja de ser significativo el hecho de que, precisamente cuando el gobierno español decide abandonar su participación en la ocupación de Irak y retirar sus tropas de aquel masacrado país, el antaño potente ejército norteamericano decida realizar maniobras conjuntas con el reino de Marruecos en aguas de Canarias, las cuales, debido a la inoperancia de los descerebrados políticos locales de servicio y a la mentalidad mercantilista del Estado administrador de esta colonia, escapan al control de los canarios, siendo campo abonado para las apetencias expansionistas del imperialismo capitalista. Otra cuestión es: ¿Que ofrecerá Madrid a su amo de Washington como desagravio por su "plante" en Irak?

Se dice que España participa en las maniobras con el porta aeronaves "Príncipe de Asturias", esperemos que la misión encomendada a dicho navío no sea la de recoger los cadáveres de los sifios y delfines que, posiblemente, producirán estas maniobras, para evitar que éstos lleguen a varar en las playas de las Islas o sean arrastrados por las corrientes marinas hasta el golfo de México.

No hay que ser un experto observador de la política norteamericana para comprender que estas maniobras son una clara advertencia a las autoridades españolas de que el águila norteamericana está dispuesta a arrebatar la presa al pequeño cuervo. Mientras tanto, quienes estamos expuestos a sufrir las nefastas consecuencias de este duelo entre rapaces y oportunistas, seremos -como siempre- los sufridos canarios, quienes estamos condenados, no sólo a soportar la carga de unos ineptos políticos locales, cuyo lema es "Sí Wana", puestos al frente de nuestro destino por sus amos de Madrid, y cuya misión consiste en callar y otorgar al dictado de los mismos, sino que, además, debemos continuar soportando la humillación que supone el que cualquier país o países puedan hollar nuestras aguas y nuestra tierra, despreciando nuestra condición de pueblo y destruyendo, con demenciales maniobras militares, nuestro medio ambiente, sin que los políticos vende patrias locales ni los mercantilistas europeos hagan nada por poner coto a estos atentados medioambientales. Los canarios siempre hemos sido usados como moneda de cambio por el país colonizador, al margen del color político de quienes gobiernen en aquel Estado, practica que continúan manteniendo en pleno siglo XXI.

Aun está presente en la mente de los canarios la muerte de decenas de ballenas y delfines y otras especies, así como la invasión de nuestras costas por parte de efectivos de la OTAN en las anteriores maniobras militares en aguas de Canarias, sin que hasta la fecha se hayan pedido responsabilidades, ni por parte del gobierno de la metrópolis ni por las "autoridades" locales de servicio, habiendo quedado impune aquel acto de terrorismo medioambiental, y sin que el pueblo canario haya recibido la menor indemnización por los daños sufridos en su ecosistema.

Por otra parte, los canarios creíamos superada la nefasta etapa en que cuando un campesino o un obrero se encontraban con una pareja de la guardia civil, debían quitarse el sombrero y bajar la cabeza saludando sumisamente. Está claro, por el contrario, que ciertos poderes del colonialismo están siendo potenciados, a pesar de los mensajes que sobre la supuesta libertad en esta colonia nos trasmiten continua y machaconamente los medios informativos de la metrópolis. No deja de ser significativo el que las llamadas primeras "autoridades", supuestamente autonómicas, así como los Presidentes de los Cabildos de Tenerife y Gran Canaria, en un acto de sumisión servil que avergüenza al pueblo que dicen representar, hayan recibido, en sendos actos institucionales y con todo boato protocolario, a un grupo de cadetes de la guardia civil española, enviado por aquel país para que completen sus prácticas de formación en nuestra nación. Estos desnaturalizados han tratado la cuestión como si de un evento trascendental para nuestro pueblo se tratase, arropado además dichos actos por una amplia e insultante cobertura de los medios de información españoles en Canarias. En cambio, para estos políticos de opereta suelen pasar desapercibidos eventos realmente importantes como las visitas a nuestro país de eminentes hombres de ciencia o de las artes, o delegaciones comerciales etc. Y como no, las maniobras militares de Estados Unidos en Canarias.

Dice el refrán: "Cuando las barbas de tu vecino veas arder, pon las tuyas en remojo..."

*Secretaría de Prensa y Documentación de A.P.I.F.D.I.C.

Ciudad colonial de Eguerew, junio de 2004.

¡¡CANARIAS PARA LOS CANARIOS!!