AUTOCRÍTICA

José Francisco Yunes Tagorero*

Me llamo Yunes Tagorero, muchos de ustedes no me conocen. Recibí el Sagrado Rito como kanku[1] de la Iglesia del Pueblo Guanche, y la imposición de manos por parte de nuestro hermano en la ancestral fe de Chaxiraxi el Guadameñe, en la Sagrada playa de Chimisay (El Socorro), con ello, me encuentro en grata comunión con los espíritus de nuestros antepasados.

Mi misión en mi amada Taferfant (Tierra) es contribuir con mi esfuerzo a que Nuestro País Kanarya o Taknara recupere el protagonismo y dignidad que como tal merece ante el resto del mundo.

El ritmo de vida que nos impone esta sociedad de consumo en que nos ha tocado vivir, carente cada día más de valores espirituales y morales, hace al hombre y la mujer Canarios ser más dependientes del actual sistema donde todo gira en torno a "usar y tirar", y mediante el cual vamos perdiendo nuestros tradicionales valores morales en proporción inversa a como aumentamos nuestra producción de basuras (material y espiritual). Cada día el sistema nos va volviendo más egoístas, el desencanto, y las continuas decepciones nos inducen a irnos cerrando cada vez más en un estrecho círculo, se nos vuelve pesado el relacionarnos con nuestros prójimos, quizás porque hay demasiados prójimos que cada vez vienen de más lejos y en tanta cantidad, que los nuestros quedan diluídos y nos son menos reconocibles, creando en nosotros un creciente sentimiento abrumador de soledad y abandono.

Este sentimiento de orfandad y desconcierto, va creando en nosotros un estado de apatía que nos hace sentir cada día más desvalidos y nos induce a confiar nuestro futuro y el de nuestros hijos en manos de esos prójimos que vienen de fuera con promesas de salvación, olvidándonos de que nuestro país necesita de todos y cada uno de nosotros los aknari, de nuestro esfuerzo y de nuestra entrega para conseguir la sociedad que deseamos y no la que ellos pretenden imponernos con su habitual zalamería adormecedora de mentes débiles.

A los aknari, tikanarin nos han llevado a las desuniones, porque el sistema capitalista español ha manejado, de manera inteligente y solapada, a los peones "de dentro" pero sin valorar que esa "modorra" que han inoculado en la sociedad dominada puede contagiar a su propio sistema, que es menos inmune de lo que ellos pretenden.

Hagamos renacer en nosotros los espíritus de nuestros ancestrales menceyes, de nuestros guerreros y nuestros Faykanes, quienes supieron calibrar en su justa medida las verdaderas intenciones y propósitos de aquellos -y estos-prójimos. Despertemos de estos más de quinientos años que hemos estado sumidos en un "duerme vela", es decir en un adormecimiento histórico, narcotizados por bonitas palabras y explotados por contundentes hechos. Debemos recuperar el espíritu comunal y de solidaridad que animaba entre los antiguos canarios, la ayuda mutua, el sentir como propio los problemas de los demás aknari, en una palabra, debemos recuperar el orgullo de pertenencia, volver a sentir que una de las pocas cosas importantes que se puede ser en este mundo que pretenden globalizar, es precisamente el Ser y sentirse Canario.

Debemos ser conscientes de que los akanari, tikanarin somos todos, y que Nuestra Patria debemos alimentarla con el esfuerzo y la ilusión de todos y cada uno de nosotros. Me asalta una pregunta, ¿cuándo emprenda mi viaje a la Sol, quien va a continuar mi trabajo? Sobran las palabras en esto.

Todos y cada uno de nosotros formamos parte de Kanarya, ninguno sobramos en el proyecto de construcción espiritual, política, humana y social de Nuestra Nación, y por supuesto nadie debe considerarse por encima de otro. Por consiguiente, ninguno de nosotros debe faltar a la cita a que nos tiene convocados la Historia.

Nuestra cultura está despojándose de muchos remiendos que le han sido sobre puestos, nuestra ancestral religión va paulatinamente recuperando el espacio que le fue usurpado por los "prójimos" de fuera. No tenga temor, somos lo que somos, aknari, de etnia guan-chen, no un subfruto de las etnias europeas, nosotros somos un pueblo diferente y diferenciado. Ya es llegada la hora en que recuperemos nuestra dignidad como pueblo y nos sacudamos de encima el yugo y las flechas que nos han impuesto durante más de quinientos años, ya es hora de que sean ellos los bueyes.

Roguemos a Nuestra Diosa-Madre Chaxiraxi, y ha sus mediadores, Magek, Achuguayo, Achamán, que ordene a los genios Guayota-Gabiot, el que preparen un lugar en lo más profundo de Chinechi donde muy pronto puedan ir a morar esos "prójimos" políticos españoles y sus siervos canarios.

*Kanku, y Secretario Insular de A.P.I.F.D.I.C.

Ciudad colonial de Eguerew, Wanghid 6, n 4 akano n tallit taynay tagwancet.

(=6 de diciembre de 2004, del calendario occidental)