Las pintadas independentistas en Canarias

Yo, que cuento con algunos años menos que el Patriarca hebreo Matusalén, que, según la Biblia, vivió 969 años, he vivido algunas etapas políticas que han transcurrido en el Estado español; ciertas versiones de las cuales han sido contadas por longevos cercanos a mis antepasados que, al igual que yo, querían para Canarias su total desvinculación de España. Mi abuelo paterno, que como tantos canarios emigró a Cuba huyendo de la hambruna generalizada e impulsada por la Metrópoli, a fin de que Canarias se poblara por españoles, casi siempre me repetía las mismas anécdotas y vivencias ocurridas en la gran Perla del Caribe, donde vivió y trabajó durante toda su juventud. Mi abuelo, que no sabía leer ni escribir, fruto del colonialismo explotador, era un canario socarrón, amante del progreso y de la cultura. Me hablaba con cierta insistencia de Secundino Delgado, de José Martí y de Nicolás Estévanez; también me habló, cómo no, del sanguinario Valeriano Weyler. Valeriano, me decía, "fue un militar español que Madrid envió a Cuba para neutralizar a los patriotas cubanos que se habían sublevado contra la dominación de España. Este militar español, a fin de poder dominar a los "insurrectos cubanos", obligaba a su tropa a que elevaran a los niños hacia arriba y él los esperaba con su bayoneta".

No todos los altos mandos al servicio de Madrid actuaron de la misma forma que lo hizo Valeriano Weyler, nombrado marqués de Tenerife y capitán general de Canarias. Un grancanario, Don Nicolás Estévanez y Murphy, destinado en Cuba, recibió la orden de Madrid para que fusilara a unos estudiantes universitarios cubanos por el hecho de haberse revelado contra las decisiones que llegaban desde Madrid. Este canario, al recibir dicha orden, partió su sable de mando y lo pisoteó negándose a realizar órdenes sanguinarias fuera de lugar.

Actualmente, aquí en Canarias, gobernados bajo un gobierno que se dice "nacionalista", están sucediendo hechos bochornosos, que por espacio no voy a relatar. Sí que quiero denunciar públicamente el hecho de que los verdaderos nacionalistas canarios no podemos exteriorizar nuestras ideas y sentimientos reivindicativos por medio de pintadas. La policía colonialista nos persigue, nos detiene y nos retira el material de que disponemos. Los que hoy están en el poder en ese desgobierno llamado Autónomo, deben tener en cuenta que en todas las épocas políticas de España, los que están en la oposición, cuando quieren hacer manifiestos al pueblo, lo han hecho haciendo pintadas y botando propaganda por las principales calles del Estado. Lo hizo en su tiempo Don Santiago Carrillo, desde el exilio a cargo de sus partidarios y lo hizo Don Felipe González. Pintadas las hace actualmente Falange Española. Pero aquí en Canarias, en verdad que somos distintos. No se nos permite que hagamos pintadas, porque si la policía nos tranca nos acusa incluso hasta de actuar de apología del terrorismo. Toda Canarias está y seguirá estando llena de pintadas alusivas a la descolonización.

Toda Canarias está, y seguirá estando, llena de pintadas alusivas a su descolonización. Cuando se avecinan elecciones, los ayuntamientos colocan paneles para que los políticos españoles expresen sus ideas. Nosotros, los nacionalistas, pedimos que, si no quieren que se les manchen las paredes, se nos pongan carteleras durante todo el año y que la policía se cuide de ir tras de nosotros. La policía local de Adeje, no hace mucho, ya retuvo a un grupo de nacionalistas por distribuir propaganda política de mano y, además, se incautó todo el material disponibles con severas amenazas. żEs esto democracia?

Fructuoso Rodríguez

Presidente de la Asociación Cultural «Almogaren Guanche»