ˇNacionalismo opresor del pueblo canario!
Del conglomerado político que forman parte evidentemente esos grupos clónicos que, por mero oportunismo político, y desde hace algún tiempo, se proclaman nacionalistas canarios. Como se recordará, algunos de los principales dirigentes de esos grupos, bastardeadores del nacionalismo canario, militaron «diligentemente» en partidos españoles. Uno de tales grupos, la ATI (Agrupación Tinerfeña de independientes), firme creyente de la máxima «pueblo que se divierte no conspira», se distinguió particularmente por su labor anticanaria de atizar el odioso insularismo --envenenador de la conciencia nacional de nuestro pueblo en los tiempos que aventaba sin cesar la «escocesa» frente a la isla de Tamarant y en contra de la bandera canaria.
Esos nacionalistas (seudonacionalistas) canarios han deseado que nuestra gente no cayera nunca en la cuenta de lo que expresa el siguiente dicho checo: «Si no quieres que tu hermano sea tu hermano, es que tienes a tu enemigo por señor».
Nada tiene de sorprendente, pues, que los políticos anticanarios participen sin ruborizarse en las provocadoras procesiones cívico-religiosas, que tanto ofenden a los canarios con sentido de la dignidad nacional, en que se exhibe el apolillado y odioso pendón de la conquista (en cada Isla).
Como tampoco tiene nada de extraño que, en momentos que parecía que los mapayacos habían sido derrotados definitivamente, algunos de los grupos anticanarios aventara de manera insidiosa y triunfalista, como ya he señalado, la escocesa; esa insignia marítima tan impregnada de connotaciones fratricidas, debido al uso que de la misma han hecho los seudonacionalistas de la ATI, quienes, junto a otros bastardeadores del nacionalismo canario, se niegan a reconocer el derecho inmanente del pueblo de Taknara (Canarias) a ser soberano e independiente.
Cómplice de la metrópoli conquistadora, la clase política opresora de su propio pueblo aprovecha el retraso cultural de la mayoría oprimida de este pueblo de Taknara y el servilismo insensato de parte de éste, para agudizar y perpetuar la servidumbre política, cutural y económica de este país dependiente, disfrazado con «su» Estatuto de Autonomía español. Fuertes con poderosísima presencia cotidiana en los medios de comunicación coloniales, propugnan por presentar que todo lo español es fatalmente mejor y que los canarios abandonemos nuestro propio ser en pos de la metrópoli asimiladora.
J. Tanawsú Rodríguez.