Utilicemos el legado que nos donó el padre de la patria canaria

Antes de que los cubanos se sublevaran y pidieran a la metrópoli española la independencia, ellos venían pidiendo insistentemente al Gobierno español les concediera la autonomía plena de la Isla. El Gobierno colonialista español jamás tuvo en cuenta en concederles este privilegio político; pero la explotación por parte de España era en aquellos momentos tan sustanciosa que daban largas a esta petición tan justa como inteligente. Cuando el Gobierno Republicano español tuvo constancia de que los mambises cubanos se estaban armando para luchar contra el expolio y la ocupación ilegal de Cuba por parte de España, entonces fue cuando el Gobierno de España envió un emisario para ofrecerles de inmediato esa «plena autonomía», que década tras década venían pidiendo. «Ahora», les contestaron los patriotas cubanos, «no queremos la autonomía. Ahora exigimos la independencia de España». España hizo todo lo posible y lo imposible por conservar la administración plena de esa colonia de donde tanto enriquecimiento sacaba. Pero, miren ustedes por dónde, aquellos canarios que España había enviado forzosos a repoblar y a trabajar en Cuba, éstos se habían unido a los mambises para juntos combatir al invasor español. Al fin, en el año 1898, los cubanos obtuvieron su libertad y, por consiguiente, el progreso y su dignidad como pueblo libre dentro del concierto de las Naciones.
Por aquellos últimos años del siglo XIX, es decir, cuando Cuba recuperó su emancipación del colonialismo español, surgió en Canarias un gran patriota, que por los diversos documentos que nos legó para nuestra posteridad, se definió como un gran libertador al estilo de Simón Bolívar o de José Martí, por hacer alusión a dos grandes paladines luchadores por la libertad de su Patria.
Secundino Delgado Rodríguez, sin ninguna duda, fue un canario que desde un principio se distinguió como un acérrimo luchador por la independencia de Canarias. Sus documentos así lo atestiguan. Si hay alguna persona que dude de mis argumentos, sólo tiene que leerse sus poesías. Secundino Delgado fue tremendamente perseguido y torturado por Valeriano Weyler, en Canarias y en América, por lo que contrajo la enfermedad de la tuberculosis debido a los malos tratos que recibió en la Cárcel Modelo de Madrid. Políticos de mala monta han querido presumir de que son ellos los herederos de la doctrina empleada por el prócer canario. Nos quieren hacer ver que su trayectoria política canaria sólo fue pedir la autonomía. Nosotros, los independentistas, denunciamos los hechos ocurridos por Coalición Canaria, donde el Sr. Paulino Rivero, desconocedor de la Historia de Canarias, dijo que ellos eran los auténticos herederos de Secundino Delgado, e incluso sacaron la bandera de las siete estrellas verdes con la única finalidad de confundir al electorado canario.
Fayta, Fayta.
Fructuoso Rodríguez
Presidente de la Asociación
Cultural «Almogaren Guanche»