Canarias, según el gobierno central, es parte de España

Generalizando y remontándonos al pasado siglo XV, durante el reinado de Felipe II, fue tan grande su poderío que él mismo se vanagloriaba pronunciando la célebre frase de «En los dominios de España nunca se pone el sol». Ciertamente España, en aquella época, tenía dominios en las 5 partes del mundo. Cada lugar dominado por España era una «provincia española de ultramar». Durante esos tiempos dorados que, sin ninguna duda, España y los españoles presumían y se alardeaban de su poderío y de su ostentación, pasando por alto los ríos de sangre que corrieron para poder someter a estos pueblos que jamás desearon pertenecer a ese imperio beligerante y sanguinario que sólo buscaba esclavitud, poderío y expansionismo. España, de toda esta grandeza a nivel mundial, sólo ha conseguido el odio y el rechazo por las malas gestiones en esas colonias que, sin ninguna duda, se han venido regenerando a través de los siglos, El español, donde quiera que haga presencia, es sumamente rechazado y odiado hasta el extremo de echarlos a patadas donde quiera que estén.

No siempre, el ejército español, en su afán de expandirse, fue fácilmente victorioso, pues en muchas ocasiones, el Gobierno de Madrid recurrió a su gran aliado como siempre lo fue la Santa Inquisición. Esta Institución fue la más «honrosa» que Felipe II de España reclamara para engrandecer los poderíos que en aquella época consiguiera la España imperial,

No podemos olvidar que, un siglo antes, nuestro Archipiélago también fue utilizado con las mismas armas, sirviendo Canarias como trampolín hacia la conquista de numerosos pueblos que tuvieron que sucumbir ante el ejército.

Canarias ha sido, y lo sigue siendo, refugio obligado para españoles que, por ideas distintas a las que imperan en el Gobierno, y que por no comulgar con ellas los extraditan a nuestra tierra, demostrando con ello que Canarias es un país distinto al de ellos. Para mayor ejemplo de lo que afirmo, ahí está el caso del dramaturgo don Miguel de Unamuno, nacido en Vizcaya y de reconocido prestigio intelectual académico. Fue tremendamente castigado y enviado a vivir en el exilio, lejos de los suyos, a vivir en una mazmorra de nuestra Isla de Fuerteventura. Al dictador Primo de Rivera, este intelectual vasco se interponía a sus tesis dictatoriales y lo más fácil, quitárselo de en medio. Como hecho más reciente, tenemos la expulsión del otro dictador, General Franco, condenado al traslado a Canarias con el mando de capitán general del Archipiélago de Canarias. Sobran mis palabras para soslayar las actuaciones de este otro militar español, y que aún hoy haya gente aquí en esta tierra canaria que le defiende y le enaltece como si su vida familiar estuviera llena de rosas. Pregúntenselo a las familias de esos 32 panaderos canarios que, tras mandar abrir una zanja en el cementerio Santa Lastenia, fueron fusilados por el solo hecho de pertenecer al Partido Comunista de España.

Fructuoso Rodríguez

Presidente de la Asociación Cultural «Almogaren Guanche»