Brutal carga policial contra patriotas canarios

Fructuoso Rodríguez Díaz *

El pasado domingo 27 de Julio de 2003, a las 18:30 de la tarde, el Exmo. Ayuntamiento de Aguere, celebró como habitualmente lo viene haciendo, año tras año, desde que el sanguinario Alonso Fernández de Lugo dio por concluida la conquista de Chinet (Tenerife), el recorrido del estandarte del pendón, en cuya efemérides se quiere recordar al pueblo de Tenerife, en particular, y a Canarias, en general, la última derrota de nuestros antepasados los guanches frente a las huestes de Castilla.

Al parecer, el trapo aludido, protagonista de los acontecimientos reiterativos cada año en La Laguna, viene siendo el mismo que en el año 1505 paseara triunfante el que años antes sufriera sendas derrotas en La Matanza de Acentejo. Es curioso, y también lamentable, que las autoridades que rigen los destinos del Archipiélago canario desde hace varias legislaturas, se presten a celebrar nuestras propias derrotas (los Guanches), mientras que cuando los patriotas canarios celebramos nuestras victorias, esos que dicen defender Canarias han permanecido al margen de dichas conmemoraciones, llegando incluso hasta enviarnos agentes policiales con la finalidad de controlarnos a través de sendos seguimientos intimidatorios.

Los patriotas canarios venimos exigiendo, hace ya más de 28 años, fecha en la cual la dictadura dura española quedó resuelta, para dar paso a otra dictadura más suave, pero que no ha dejado de ser el mismo perro con distinto collar, donde hemos venido reiterando insistentemente la no celebración del pendón invasor.

Nadie puede cuestionar la heroicidad con que los guanches le hicieron frente a los invasores españoles, careciendo en aquella época de los adelantos bélicos de los que sí lo estaban los intrusos españoles. Piedras y palos eran sus únicas armas para poderse defender del enemigo, que disponía de las armas más sofisticadas de la época, incluyendo a una gran caballería entrenada en combates. Los invasores españoles tuvieron que sufrir insistentemente 94 años el empuje gallardo de los guanches, para poder celebrar este 27 de Julio, y así pasear por nuestras calles laguneras el trapo que al parecer bordó la reina Isabel la "Católica."

A juzgar por los acontecimientos vividos en la ciudad de Aguere, el pasado domingo día 27 fue un día vergonzante y denigrante. En ningún lugar del mundo, ningún pueblo se ha prestado en celebrar su propia derrota, y si a esto le añadimos las palabras que, a través de la televisión española, medio puesto a su total servicio, pronunció la "señora" alcaldesa al siguiente día de los hechos, no es para menos que sonrojarnos: «... lo que si es lamentable es de que dos de nuestros policías hayan quedado contusionados...., me daba gran regocijo ver como la mayoría de las personas que cubrían la acera nos aplaudían». Palabras estas que nuestros historiadores deben recopilar y tenidas en consideración. La "señora" alcaldesa, nunca se lamentó de las muchas contusiones sufridas por nuestros patriotas, donde una señora, de más de 60 años, alcanzó un fuerte porrazo en su hombro derecho que daba pena oírla lamentarse de sus dolores; otro joven chorreaba sangre abundante desde su frente con la camisa bañada en sangre, y una joven alcanzó terrible porrazo en el cuello que quedó inconsciente, tirada por los suelos, a la cual tuve que dedicarme en atenciones.

De estos hechos y de muchísimos más atropellos, a cargo de la UIP, lo realizado fue una gran victoria para la alcaldesa, votada con los votos de los mismos canarios. Ha sido una buena y fructífera lección la que nos ha dado la "señora" Ana Oramas. El pasado año la policía española actuó de forma bestial en contra de los ciudadanos que seguimos pidiendo que el pendón sea colocado en un museo. Este año se presentó una moción en el último pleno del Excmo. Ayuntamiento, donde se pedía que no se sacara dicho estandarte, pero esta moción no fue escuchada. Por ello, aquellos que están al servicio de España, potenciando el colonialismo en nuestra tierra, viéndose impotentes para neutralizar la fuerza de los independentistas, que en esta ocasión habían personas de todas las edades, optaron por pedir refuerzos de la UIP a Gran Canaria. Estamos seguros de que para el próximo año, si antes no nos independizamos de ese maldito Estado español, pedirán refuerzos a Madrid. Para ese entonces, los independentistas seremos muchos más, e iremos bien pertrechados. Nosotros tenemos la razón.

Sabido es que nuestra sociedad jamás ha demostrado interés en la celebración del trapo pendonero, incluso quiero recordar que durante el periodo franquista, las calles de Santa Cruz quedaban desiertas al paso del trapo de la conquista invasora. Si ahora asistieron algo más de 400 personas, lo hicieron unos por curiosidad y los más por apoyar a los independentistas.

A la policía se le lanzaron todo tipo de improperios, al igual que a los que participaron en el cortejo. Yo tuve el atrevimiento en dirigirme a uno de los agentes y le dije lo siguiente: "Ustedes no se dan cuenta de que nosotros tenemos toda la razón del mundo para pedirles que se vayan de Canarias y que no nos estén degradando y torturarnos más." La respuesta del agente fue ladear la cabeza y encogerse de hombros.

En Gran Canaria, los patriotas independentistas lograron con su coraje y pundonor que no volviera a salir a las calles el trapo de la conquista; en Santa Cruz de Tenerife el señor Zerolo, obligado por la lucha de los independentistas y para evitar atropellos a los ciudadanos, también hizo lo propio. Pero la alcaldesa de La Laguna, al parecer, es más española que el mismo Aznar.

Toda persona que durante los acontecimientos tuvo la suerte de tener un toma vistas, aseguro de que verá las secuencias dantescas por mucho tiempo, cuyos protagonistas fueron las fuerzas represivas colonialistas con el aval de la "señora" Ana Oramas.

* Presidente de Almogaren Guanche